Llegó el día: Sania Mirza está oficialmente retirada del tenis profesional. La jugadora hindú disputó su último partido en el WTA 1000 de Dubái, donde cedió junto a Madison Keys en primera ronda del cuadro de dobles. Lejos quedan el sueño de aquella niña pequeña que soñaba con jugar Wimbledon, tal y como ella ha comentado tantas veces, una niña que llegó a ser top30 en individuales, Nº1 en dobles, campeona de todos los Grand Slams y olímpica con su país. Al final, lo de jugar Wimbledon terminó siendo el menor de sus desafíos.
Toda una vida entregada a este deporte que le ha dado todo y le ha permitido dejar un legado para siempre en su país, donde la mentalidad de cara a convertirse en deportista profesional es otra desde que apareció ella. Pero vamos ya con la protagonista, la que de verdad tiene cosas que contar. Minutos después de abandonar la pista junto a Keys, llegó el momento de enfrentarse a la prensa y plasmar su último discurso. Estas fueron sus palabras.
Sensación tras retirarse
“No estoy ansiosa, no siento nada en estos momentos. Ayer estuve más emocionada, lloré de camino al estadio para ver un partido. No lloraba por tristeza, era una forma de emocionarme, pero fue simplemente abrumador. En este momento siento que soy muy afortunada de tener a mi hijo viendo todo esto, espero con ansias las cosas normales de la vida. Sé que puedo sonar muy emocionante para mí, pero nada será tan emocionante como despertar y ver su carrera escolar durante los próximos 15 años. Como dije, no siento nada ahora mismo, estoy insensible en este momento. El resto creo que me llegará en un par de horas”.
Un adiós programado
“La única razón por la que continué jugando fue porque me lesioné justo a mediados del año pasado. Para mí no era aceptable retirarme así, por el tipo de persona que soy, no podía detenerme de esa manera. Tanto para jugar, como para parar, quiero hacerlo porque yo quiera. Ahora es un momento diferente, mis prioridades son distintas, estoy realmente agradecida por todo lo que he podido lograr y haber podido hacer en mis últimos 20 años. Ha sido una carrera muy larga, ahora estoy deseando que llegue la siguiente fase de mi vida”.
Mariposas en el estómago
“Llevo teniendo esa sensación toda la semana, supongo que todavía la siento. Estoy segura de que aún tendré un par de llantos antes de mañana por la mañana. Creo que lo más importante es tomar una decisión por tu cuenta y decir adiós en tus propios términos, que estés contenta con lo que estás haciendo. Me siento muy agradecida y satisfecha por todo lo que he conseguido en mi carrera”.
Todavía con nivel para competir
“La verdad es que es increíble tener tanto respeto por parte de las chicas, pero la vida me ha traído nuevos desafíos, llevo haciendo esto de manera profesional desde el año 2003. Ya no tengo ese impulso para jugar a este nivel, sobre todo por las cosas que no se ven dentro de pista. Si hubiera alguna forma de que pudiera salir a competir sin esforzarme, entonces lo aceptaría, pero no es posible. El mayor trabajo es cuidar el cuerpo, con la parte física y mental ya no encuentro ese impulso. Si realmente amas tanto hacer algo, no deberías esforzarte tanto. Sé que tengo 36 años, no es como si tuviera 25, dejo una vida llena de tenis donde pude conseguir muchas de mis metas. Seguiré alrededor del tenis, pero sin competir”.
¿Cuándo llegará la próxima campeona de su país?
“No he tenido respuestas para esa pregunta en los últimos 20 años, espero no quedarme con las manos vacías. Si hablamos de alguien que pueda seguir mis pasos, posiblemente sea alguien que tenga ahora mismo cinco o seis años. Es difícil pensar en alguien que pueda llegar al top30 individual y Nº1 en dobles, es triste decir esto, pero esa es la verdad. Cada vez veo más gente cogiendo raquetas, más chicas jóvenes, padres que se acercan y me dicen: ‘La llamamos Sania, queremos que juegue a tenis’. Todo eso es genial, pero ver a alguien dominar en este deporte es complicado, no me lo imagino en un futuro inmediato”.
Un recuerdo que cambiar
“Si pudiera recuperar algo, probablemente serían los Juegos Olímpicos de Río, ganar esa medalla. Creo que esto sería lo único, era uno de mis mayores sueños, conseguir una medalla para India, después de estar cuatro veces en los Juegos Olímpicos hubiera sido algo enorme para mí. Estuvimos muy cerca de ganar esa medalla, me habría encantado tener otra oportunidad”.
La huella del deporte
“El tenis me ha convertido en lo que soy ahora. No se trata solo de cómo me hizo por fuera, sino también por dentro, me ha enseñado mucho. También creo que, a mayor escala, hizo que la gente creyera que en un deporte como el tenis puedes ganarte la vida y tener mucho éxito, hacerte un nombre y hacer lo que amas. Creo que tal vez esa creencia faltaba hace 15-20 años. Hoy en la India tenemos algunas de nuestras mayores súper estrellas que son mujeres, ellas son las que han traído las últimas medallas. Esa creencia es lo que me ha dado el tenis en estos 20 últimos años”.

