En este 2023 veremos los últimos golpes de una jugadora que ha marcado época como doblista: Sania Mirza. Después de cumplir 36 años hace un par de meses, la jugadora de Mumbai por fin ha encontrado el camino que buscaba para colgar la raqueta dentro de la pista. Una lesión de codo le impidió despedirse el curso anterior en Nueva York, donde lo tenía todo pactado, así que no le ha quedado otra que volver a ponerse en forma para estirar algunos meses su increíble trayectoria. En una entrevista reciente recogida por WTA, Mirza explica dónde será esa última fiesta.
“El plan es retirarme en Dubái. Tengo 36 años y, sinceramente, mi cuerpo está agotado, esa es la principal razón”, confiesa la ex Nº1 del mundo en dobles. “Realmente, ya no tengo la capacidad en mi mente para presionarme tanto a nivel emocional. Me convertí en profesional en la temporada 2003, las prioridades han cambiado, ahora mismo mi prioridad no es llevar mi cuerpo al límite todos los días”, reconoce la mujer que se convirtió en madre hace cuatro años, cambiando para siempre su vida.
“Iba a parar justo después de las WTA Finals de Fort Worth del año pasado, porque nos íbamos a clasificar para disputar ese torneo, pero justo me rompí el tendón del codo unos días antes del inicio del US Open, así que tuve que retirarme por completo de lo que restaba de temporada”, recuerda con dolor sobre aquellas fechas donde se rompieron todos sus planes tras aquel contratiempo.
Ahora el horizonte ha cambiado. Sania disputará el próximo Open de Australia junto a la kazaja Anna Danilina, para luego poner rumbo hasta Abu Dhabi, donde lleva residiendo durante una década, para decir adiós a la competición. “Honestamente, siendo el tipo de persona que soy, me gusta hacer las cosas bajo mis propios términos, así que no quería despedirme del tenis de manera forzada debido a una lesión. Por eso he seguido entrenando, para volver y retirarme a mi modo”, valora la campeona seis Grand Slams.
AL FRENTE DE UNA ACADEMIA
Sus días como jugadora parecen contados, pero no se preocupen por Mirza, no se quedará quieta en casa. Hace ya varios años desde que invirtió en su propia Academia, la cual cuenta ya con diferentes sedes repartidas por el mundo, aunque su principal misión es encontrar talento local en su país de residencia.
“Estamos tratando de difundir y llevar el tenis a los hogares de todas las personas, ese es el plan. ¿Por qué no tenemos más jugadores saliendo de Emiratos Árabes Unidos? Si tenemos dinero, tenemos infraestructura y tenemos todo, ¿por qué no tenemos jugadores? Hay un problema en alguna parte, así que tenemos que resolverlo, sea cual sea, para ponerle solución”, concluye una mujer que promete seguir trabajando duro desde fuera de las pistas para que el tenis siga siendo un deporte global y que llegue a todos los rincones del planeta.

