Boris Becker ya es un hombre libre. El alemán salió de la cárcel de Huntercombe hace apenas unos días, pero no ha perdido el tiempo desde entonces. Fue condenado a una pena de 2 años y medio, pero encontró un recodo en la ley que le ha permitido volver a su país natal: los ciudadanos extranjeros sentenciados a más de 12 meses en prisión (Boris ya había cumplido medio año en la cárcel) son elegibles para su deportación del país británico. Becker tendrá prohibido volver a un lugar increíblemente importante para él (jamás volverá a pisar Wimbledon, donde comenzó su camino hacia la fama y la gloria tenística), pero a cambio ha ganado una libertad de la que ha hablado por vez primera.
El germano, por si fuera poco, se embolsará casi medio millón de euros por dar su primera entrevista en televisión, la exclusiva por la cual contará sus peripecias en prisión. Y ya han salido a la luz, a través de Bild, varios de los extractos de dicha conversación, una conversación que deja titulares muy jugosos y en los que Boris cuenta cómo era su vida dentro del penal. "En prisión yo era un don nadie. Eres solamente un número. El mío era A2923EV. No me llamaban Boris, me llamaban por el número, y a nadie le importa una mierda quién eres", confesaba Becker en un mano a mano que se emitirá durante la noche de hoy en la principal cadena de televisión de su país, SAT 1.
Sin embargo, Becker también ha extraído valiosas conclusiones de su tiempo en la cárcel, admitiendo que se ha "redescubierto" y detallando que se ha reencontrado con su lado más humano. "Creo que he redescubierto el ser humano que hay en mí, la persona que un día fui. He aprendido una dura lección. Una lección muy cara y también muy dolorsa. Eso sí, todo lo que ha pasado me ha enseñado algo muy importante y que merece la pena: que hay cosas que ocurren por un buen motivo", afirma ilusionado Boris. Según cuenta el propio BILD, el excampeón de Wimbledon se involucró al 100% en la salud física de otros presos, trabajando como asistente del entrenador de la prisión y poniendo su experiencia y conocimiento al servicio de sus compañeros. El propio Becker era un habitual del gimnasio, donde pasaba bastantes horas del día cuidando su físico.
UNA VUELTA A CASA EMOCIONANTE
El aspecto de Boris, eso sí, ha cambiado levemente. El germano luce un nuevo color de pelo y un estilo diferente, producto de una estancia que concluyó hace apenas unos días, cuando se anunció su deportación a Alemania. Fue un momento de felicidad, pero cargado de una tensión sombría que define muy bien el ambiente en su celda: "Desde las seis de la mañana de aquel día estuve sentado en el borde de mi cama, esperando a que la puerta se abriera. Llegaron a las 7:30 AM a buscarme, abrieron y me preguntaron: '¿Estás listo?' Dije: 'Let's go!' Ya había hecho todas las maletas mucho antes de aquel momento".
Así pues, Becker pasará ahora a vivir en Alemania. Prohibida la visita a Gran Bretaña, el alemán podría solucionar parte de sus problemas financieros a través de varios contratos de televisión: el ya mencionado con SAT 1 de cara a su primera entrevista tras pasar por la cárcel y una superproducción con Apple TV, que contará con testimonios de nombres como John McEnroe, Björn Borg, Novak Djokovic o Mats Wilander. Es más: se rumoreaba que el jet privado que sacó a Becker del país pertenecía al gigante norteamericano, que grabó a Becker a lo largo de todo el año y contiene material exclusivo justo antes de su entrada a prisión.

