Nueva York es una ciudad de oportunidades, un hervidero de actividad en el que el éxito puede estar a la vuelta de la esquina y una selva en la que solo los más avispados son capaces de explorar sus límites. Pocas ciudades ven impreso su carácter tan bien en un evento como ocurre con la urbe de la Costa Este en el US Open. Las instalaciones de Flushing Meados llevan un quinto del siglo XXI brindando emociones desatadas, imprimiendo al tenis ese carácter único afincado en el bullicio, el desenfado y las ganas de disfrutar de un show que vaya más allá de lo deportivo. En las sesiones nocturnas pueden forjarse estrellas, pero también ver jugadores estrellados. Lo que quizá nadie pueda imaginar es que este es el Grand Slam más prolífico para las sorpresas, tal y como se desprende de una curiosa estadística referida a los campeones debutantes en cada major durante el presente siglo.
Ganar por primera vez un torneo de esta envergadura nunca es sencillo y algo parece existir en el ambiente neoyorquino que inspira a jugar con libertad y descaro a los jóvenes aspirantes. El hecho de situarse al final de temporada ha podido propiciar que algunos de los mejores del mundo de cada época llegaran algo fatigados o con molestias físicas, pero lo cierto es que hay muchos más tenistas que han inaugurado su palmarés en el US Open que en los otros tres Grand Slam. Los rigores de la tierra batida y la hierba dificultan romper el cascarón en París y Londres, siendo superficies muy especiales y en las que la experiencia puede ser vital a la hora de gestionar según qué situaciones, mientras que en Australia, ha habido algunas escaramuzas tan brillantes como inesperadas, pero la cuenta de campeones debutantes es limitada.
Resulta paradójico que, entre los tres primeros Grand Slams del año, sumen los mismos nuevos campeones que los que se han producido en el US Open, todo ello en lo que va de siglo. En esta edición del US Open 2022 se sumará un nuevo nombre a la lista dorada del tenis mundial, erigiéndose así en el noveno nuevo campeón de Grand Slam durante el siglo XXI que consigue su hazaña en Flushing Meadows. Lo que se ha visto este año en Nueva York supone un cambio disruptivo en la historia reciente del tenis, al haber cuatro semifinalistas que aún no saben lo que es levantar un título de esta envergadura y tan solo uno de ellos que ha disputado una final hasta el momento.
Nuevos campeones de Grand Slam en el siglo XXI
Open de Australia
- Thomas Johansson: 2002
- Novak Djokovic: 2008
- Stan Wawrinka: 2014
Roland Garros
- Albert Costa: 2002
- Juan Carlos Ferrero: 2003
- Gastón Gaudio: 2004
- Rafael Nadal: 2005
Wimbledon
- Goran Ivanisevic: 2001
- Roger Federer: 2003
US Open
- Marat Safin: 2000
- Lleyton Hewitt: 2001
- Andy Roddick: 2003
- Juan Martín Del Potro: 2009
- Andy Murray: 2012
- Marin Cilic: 2014
- Dominic Thiem: 2020
- Daniil Medvedev: 2021
- ¿?: 2022

