Kyrgios: "Sé que soy capaz de volver a una final de Grand Slam"

Sinceras reflexiones de Nick, que habló largo y tendido de sus emociones en la actualidad y de su intento de equilibrar su vida personal con el tenis.

Carlos Navarro | 1 Sep 2022 | 05.06
twitter tiktok instagram instagram Comentarios
Preferir Puntodebreak en Google
Nick Kyrgios. Fuente: Getty
Nick Kyrgios. Fuente: Getty

Streaming M25 The Hague en directo
🎾 Remy Dugardin vs Louis Wessels
  1. Entra aquí y regístrate en Bet365
  2. Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
  3. Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365

Nick Kyrgios tiene el tanque de gasolina bajo mínimos, pero continúa avanzando rondas en un US Open 2022 en el que quiere erigirse como una gran amenaza. El australiano derrotó a Benjamin Bonzi en segunda ronda y vuelve al tercer paso de un Grand Slam, con el grato recuerdo de llegar a la final en el pasado Wimbledon, pero también con el kilometraje propio de un jugador que ha vuelto a llegar a los últimos días de varios torneos. A pesar de ello, Nick no tiene tapujos para detallar cómo se siente a día de hoy y cuáles han sido sus emociones a lo largo de los últimos meses, incluido lo que él define como un "punto de inflexión" en el último Grand Slam del año, donde alcanzó la final.

Victoria en cuatro mangas para avanzar a tercera ronda

"No es que saliera a la pista pensando que él fuese malo, pero su nivel fue muy, muy alto. Me siento afortunado de poder haber ganado en cuatro mangas. Estuve 4 iguales y 0-40 en el cuarto set y jugué un tenis de mucho riesgo para poder sacar adelante ese juego. Ha sido uno de esos partidos en los que tu objetivo es sobrevivir. Estoy relativamente contento con mi estado de forma, no es que jugase mal, pero probablemente no resté todo lo bien que me hubiera gustado. En cierto modo es estresante, porque ahora en cada partido que juego espero de mí mismo jugar muy bien al tenis. Tener una actuación casi perfecta es algo que no es realista en un deporte como este, donde siempre estás viajando y jugando día sí y día también. Creo que tengo que bajar mis expectativas de pensar que estoy en la final de Wimbledon. Hay muchos jugadores muy capaces, tengo que ser más benévolo conmigo mismo y bajar un poco mis expectativas".

Tirando del hilo, desvela su carácter perfeccionista

"En este momento de mi carrera no quiero defraudar a nadie. Siento que represento a mucha gente. Sé de todo el trabajo que hace mi equipo, de toda la gente que me apoya. Me acuerdo de estar en una rueda de prensa aquí, hace tres o cuatro años, y me sentía fatal porque no podía superar mis expectativas, no era capaz de ganar. Ahora estoy aquí y siento que jamás he tenido tanta presión sobre mí mismo.Sé que soy capaz de llegar a una final de Grand Slam y quiero volver a hacerlo. Quiero que mi equipo esté ahí conmigo. Quiero que lo hagamos juntos. Sí, soy un perfeccionista dentro de la pista. Siento que puedo jugar cuatro o cinco buenos puntos y al siguiente volverme loco. Es difícil. Quiero tener éxito con ciertas personas. Quiero hacerlo. Por eso tengo tantas expectativas ahora mismo".

¿Está más cómodo consigo mismo y más feliz por sus resultados en los últimos meses?

"Primero: he jugado muchísimo tenis. Ha sido un año increíble en muchísimos sentidos. Quería reinventarme a mí mismo a nivel tenístico, volver a la élite de este deporte, a la que sé que pertenezco. La final de Wimbledon fue un punto de inflexión para mí a nivel mental. Si hubiera ganado ese partido, no sé donde estaría mi motivación ahora mismo. Perder y tenerlo tan cerca me resultó difícil de digerir. Tras ganar Washington y tantos partidos, siento que quizás la presión que hay sobre mí se disiparía. Sin embargo, no pensaba que me iba a seguir poniendo esta cantidad de presión. Cada día controlo lo que como, intento dormir bien y afronto cada sesión de entrenamiento con buena predisposición.

Sinceramente, casi que no sé quién soy, éste no soy yo. Es difícil, intento encontrar un equilibrio en todo lo referente a mi vida. La prensa y los aficionados son una locura a cada lugar al que voy. Intento equilibrar mi vida personal y mi tenis, es muchísimo. Siento que ahora me comporto como un profesional. Nunca pensé que la final de Wimbledon me haría ser de esta forma. Pensé que iba a tener el efecto contrario, me haría relajarme más, tomármelo con más calma. Pero no, es estresante".