Wawrinka: “Amo demasiado el tenis como para no intentarlo”

Stan Wawrinka hace un exhaustivo repaso por los momentos clave de su carrera deportiva, especialmente, en esos en los que aparecían las dudas por las lesiones.

Stan Wawrinka. Foto: Getty
Stan Wawrinka. Foto: Getty

Son varios los momentos en la carrera de Stan Wawrinka en los que ha tenido que tomar decisiones importantes en cuanto a las lesiones se trata. El suizo se sincera en The Players’ Tribune y repasa las luces y sombras de su vida tenística, además de explicar por qué sigue intentándolo, su amor por el tenis y los objetivos que se plantea en este último capítulo.

La retirada, una opción real

“El año pasado, por estas fechas, estaba pensando en retirarme. Tengo que ser sincero al respecto. Me preguntaba si podría volver a jugar Wimbledon. Cuando me operaron del pie izquierdo en marzo de 2021, el objetivo era volver unas semanas después, pero cuando me dijeron que necesitaría una segunda operación, supe que estaría fuera meses y meses. Si volvía, no sería el mismo jugador. Tendría cerca de 37 años.

Sabía lo dolorosa que sería la rehabilitación. Ya lo había hecho antes, en 2017. Lo peor es que no siempre se ven los progresos. La rehabilitación es lenta. Cuando llegas a casa estás agotado. Es muy duro mentalmente.

Empiezas a pensar. Repasas tu carrera en busca de motivación. Tienes que enfrentarte a momentos incómodos que te provocan preguntas: ¿Cuándo podré volver a correr? ¿Tiene sentido que continúe? ¿Es realmente lo que quiero? Mi mayor talento ha sido el amor hacia el trabajo duro, siempre hay algo bonito en superar tus propios límites”.

Sus inicios y límites

“Cuando empecé a jugar al tenis con ocho años, nunca soñé con ganar un Grand Slam. Sólo quería ser tenista profesional. Sería feliz si perteneciera al top 100. Los únicos que creían que podía llegar más lejos eran mis padres. Ellos fueron quienes me introdujeron en el tenis, deporte del que acabé enamorándome.

Incluso cuando me volví profesional, no pensaba en Grand Slams. Estar en los Juegos Olímpicos en 2008 era un sueño que quería disfrutar, y no por el hecho de conseguir el oro. Cuando salí del top 10 empecé a dudar en mí mismo. Cinco años después, aún no había disputado ninguna semifinal de Grand Slam. Me preguntaba si algún día llegaría a la cima. Sabía que estaba haciendo las cosas de la manera correcta.

Stan Wawrinka Roland Garros 2015

En 2013 empecé a trabajar con Magnus Norman. Trabajamos en la confianza y en mis debilidades y los resultados no tardaron en llegar. Volví al top 10 y alcancé la semifinal del US Open. Cuando llegué al Open de Australia en 2014 no pensaba que podía ganar. Sabía que estaba a mi mejor nivel. Conseguí tres Slams en tres años. Estaba teniendo una carrera que superaba todos mis sueños, lo único malo era que tenía dolor en el pie. Con 32 años, necesitaba operarme.

No pensé en retirarme. Era un momento en el que tenía que aceptar la realidad, olvidarme de los pensamientos negativos. Si te mantienes positivo, ya estás un paso por delante. Así es como volví la primera vez. Así es como lo hice de nuevo”.

Sólo pensamientos positivos

“Como he dicho, después de las dos operaciones del año pasado pensé en retirarme. El camino de vuelta había sido tan duro la primera vez, que parecía casi imposible volver a hacerlo. Pero rápidamente volví a verlo desde el lado positivo. Toda mi vida ha consistido en caerse y volver a levantarse: ‘Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail better’.

Tatuaje Stan Wawrinka

Después de mi segunda operación, sabía lo que quería. ¿Era el momento de dejarlo? No. Seguía amando el tenis. Me seguía gustando entrenar. Seguía creyendo que podía jugar a un buen nivel. No me asusta el trabajo duro, pero lo más importante era que no quería terminar mi carrera estando lesionado. No quería despedirme así. No sabía si volvería a jugar, pero amaba demasiado el tenis como para no intentarlo”.

El presente

“Ahora mismo me siento bien. Sólo llevo jugando desde marzo, pero estoy contento de volver a Wimbledon. Dado lo poco que he jugado al tenis, sé que será difícil llegar lejos. En cualquier caso, lo que importa es el trabajo diario. Si hago bien las cosas, seré feliz. Si me siento bien al final del verano, me fijaré algunos objetivos. Quiero subir en el ranking y quiero volver a ganar un torneo. No estoy hablando de un Grand Slam, podría ser un Masters 1000, un ATP 500 o 250, cualquier nivel.

Pero primero, tengo que sentirme preparado para ello. Ahora mismo, no lo estoy. Sé que esta es la parte final de mi carrera, el último capítulo. Creo que me quedan dos o tres años como máximo y quiero disfrutarlos. La única manera de hacerlo es darme la mejor oportunidad de ganar un trofeo. ¿Y cómo lo hago? Llevándome al límite”.

Su amor por el tenis

Puede que te preguntes: ¿Sigo disfrutando de esto? ¿El sudor, los moratones, el dolor? Déjenme que les cuente esto antes de terminar. Hace unas semanas me enfrentaba a Frances Tiafoe en la primera ronda de Queen’s. Me puse presión sobre mí mismo porque quería ver si todavía tenía la capacidad de ganar partidos importantes.

El sol brillaba, el ambiente era estupendo. Jugamos tres tensos sets en 2 horas y 47 minutos de partido. Él llegó a sacar para ganar. De alguna manera, encontré mi mejor tenis justo cuando lo necesitaba. Vencí por 7-6, 6-7 y 7-6. El nivel fue estupendo. El público, increíble. Fue un momento asombroso.

Dos días después, sentí cada uno de mis 37 años. No podía con mis piernas. Mentalmente, estaba vació. Mi cuerpo estaba completamente agotado. Lo único que quería hacer era jugar otro partido”.

El jugador suizo debutará mañana lunes en Wimbledon ante el joven italiano Jannik Sinner, a quien ha ganado las dos ocasiones en las que se han enfrentado.

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