La alegría por llegar a una nueva final de Grand Slam por parte de Rafael Nadal se ve opacada por la grave lesión de Alexander Zverev, pero no se deben restar méritos al partido que estaba haciendo el balear, capaz de contrarrestar una versión imponente de Sascha e ir dominando en el marcador. Hay muchas cosas positivas que extraer de la actuación del balear en estas semifinales, que prometían pasar a la historia como uno de los partidos más largos e igualados de los últimos tiempos, pero que, desgraciadamente, lo harán por la imagen del alemán saliendo de pista en silla de ruedas, primero, y en muletas después. Nadal valoró todo lo vivido y mostró su motivación por conseguir el título en Roland Garros 2022.
Condiciones muy adversas para su juego y exigencia física extrema
"No había jugado desde hace mucho tiempo aquí con unas condiciones tan lentas. La humedad era extrema, al poner el techo todo se condensa aún más y la pelota estaba enorme, era muy difícil imprimir los efectos habituales así que el estilo de juego tenía que ser totalmente distinto. No pude hacerle todo el daño que me hubiera gustado con mis golpes, él empezó jugando a un gran nivel y tuve que hacer ejercicios de supervivencia durante gran parte del partido", comentó el balear.
Dedicó un apartado concreto a los altibajos del segundo set. "Con el break hecho y 40-15 cometí unos errores que me costaron muy caro. Era vital para mí ponerme con el 2-0 porque eso me hubiera permitido gestionar la ventaja. Me dio un bajón físico tremendo y de hecho, el punto con el que hago el break para el 2-1 es criminal y lo gano, pero me cuesta perder los tres juegos siguientes. Hay que ser honestos, la preparación para el torneo no ha sido la ideal, llevo tres meses casi sin entrenar. Me mantuve como pude y al final estaba en mejor disposición, tenía algo más de energía. Físicamente hoy fue un partido muy complicado por estar la pelota tan lenta, pero me encuentro bien", destacó.
Importancia de estar en otra final
"Significa muchísimo para mí seguir viéndome competitivo con 36 años, siento que todos los sacrificios que estoy haciendo adquieren un sentido con un resultado como éste, que todo merece la pena. La verdad es que la final en Australia me pareció más inesperada que esta, porque no puedo negar que este es el torneo en el que mejores resultados he obtenido así que sabía que si conseguía pasar bien las primeras rondas, podría tener más opciones. Sabía que no era el favorito al llegar, pero dejé claro que las cosas en el deporte cambian rápidamente y, por fortuna, lo han hecho", argumentó el tenista español, que luchará por el título en Roland Garros 2022.
Por qué sigue jugando a tenis
"No tengo nada que demostrar a nadie, ni siquiera a mí mismo. Todo se basa en que disfrutes de lo que estoy haciendo. A mí me encanta competir en estas citas, sentir la adrenalina de jugar en los grandes estadios y me divierto jugando a tenis. Por eso sigo jugando y si estoy lo suficientemente saludable como para hacerlo, seguiré compitiendo. Me siento feliz y orgulloso por darme una nueva oportunidad de ganar aquí el título, pero cambiaría ganar el domingo por un pie nuevo, sin el escafoides roto, que me permitiera hacer una vida normal. Me he esforzado al máximo por conseguir grandes logros deportivos, pero hay una vida más allá de eso que es mucho más importante. No sentir los dolores que tengo ahora de forma diaria y poder disfrutar con mis amigos haciendo deporte sin limitaciones, sería mucho más importante que un nuevo título de Grand Slam", comentó con honestidad Rafael Nadal.

