Cabal, Farah y el elixir de la consistencia

Los colombianos reflexionan sobre su carrera y momento actual antes de encarar una de sus cuentas pendientes: Roland Garros.

Cabal y Farah. Fuente: Getty
Cabal y Farah. Fuente: Getty

Juan Sebastián Cabal y Robert Farah es una de esas parejas de dobles que todo el mundo conoce o tiene en su cabeza. ¿Los motivos? Varios: su éxito como dupla, ganando dos Grand Slams y varios Masters 1000; su capacidad para mantenerse en la élite durante repetidas temporadas, llegando a alcanzar el número uno del ranking ATP, pero, sobre todo, la consistencia y regularidad de un binomio que se mantiene irrompible a través del tiempo. Mientras los mejores doblistas tratan de reinventarse cambiando la pieza que se encuentra en su mismo lado de la cancha, Cabal y Farah intentan evolucionar con una máxima indisoluble: el tándem se mantiene intacto.

Esta temporada ya han estado muy cerca de recoger, de nuevo, frutos provenientes de esa regularidad. Pasada ya la mitad de la treintena para ambos, tanto en Montecarlo como en Madrid estuvieron muy cerca de alzar el título, antesalas perfectas para la gran espinita clavada de los colombianos a nivel de Grand Slam: Roland Garros. Conquistaron Londres y Nueva York, se quedaron a un solo encuentro de hacer lo propio en Melbourne... pero en el Bois du Boulogne acumulan cuatro semifinales, todas derrotas. Para una pareja que se conoció y jugó junta por primera vez en la década de los 90, y también a nivel latino, el torneo parisino es, a la vez, una espinita pendiente y una motivación.

Para lograrlo, los pilares fundamentales de su relación son la confianza y la regularidad. Así lo admitía Farah en declaraciones a la ATP: "Si vives la vida en el presente, sigues evolucionando. Así son las cosas. En el dobles hemos evolucionado en un montón de aspectos. Somos mejores jugadores de dobles ahora que antes. Quizás seamos más viejos, pero nuestra edad te da un extra de experiencia, sabes por lo que puedes pasar. Antes, muchas de las cosas que vivíamos eran nuevas, y ahora sabes perfectamente por lo que estás pasando y cómo lidiar con ello", admite el nacido en Montreal, un jugador que se centró en el dobles a mitad de su carrera para dejar atrás el individuales. Cabal, claro, está totalmente de acuerdo.

"Con una pareja a la que conozco desde hace tantos años, lo conoces a la perfección. Sabes que te está cubriendo las espaldas todo el rato. Hoy en día, ves a muchas duplas romperse después de un mes, seis meses... ellos no funcionan como un equipo, como un proceso. Ahora mismo siento que tengo a alguien que me respalda al 100%. Eso es genial. Juegas sin presión: con libertad, trabajas codo con codo para conseguir los mismos objetivos. Es un proceso. No se trata de echarle las culpas a alguien: se trata de marcarte metas y pensar en qué tienes que hacer para alcanzarlas, siempre creyendo en el proceso".

LOS TÍTULOS, SECUNDARIOS

El amor por el tenis es lo que aún motiva a Cabal y Farah, que a pesar de quedarse muy cerca de añadir varios títulos importantes a su colección en este 2022, siguen plenamente hambrientos por demostrar al mundo que tienen cuerda para rato. "Vamos día a día y trabajamos diariamente para ver en qué podemos mejorar, de esa forma es como te mantienes motivado. No se trata, en general, de los resultados. Al fin y al cabo, esto es tu vida y cómo la manejas. Si exploras tus límites, si te presionas para encontrar ese plus y seguir mejorándote a ti mismo y a tu tenis, los aspectos mentales, la competición... eso es suficiente motivación. Si haces todo eso bien, es posible que ganes títulos", sentencia convencido Farah. En Roland Garros tendrán la oportunidad de volver a ponerlo en práctica.

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