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Bienvenido de nuevo, Djokovic
Novak Djokovic, número uno del mundo, gana con gran solvencia ante Stefanos Tsitsipas para levantar el título del Masters 1000 de Roma 2022.
Lejos quedan esos oscuros días en Australia en los que el serbio no sabía qué pasaría con su futuro. Novak Djokovic se imponía ante Stefanos Tsitsipas por 6-0 y 7-6(5) en 1 hora y 36 minutos para proclamarse campeón del Masters 1000 de Roma 2022, más de medio año después desde que levantara el Masters 1000 de París. Aunque volvía a sufrir un pequeño bajón en el inicio del segundo set, Djokovic ha logrado reponerse para cerrar la final por 2-0. Después de Montecarlo, Belgrado y Madrid, el serbio demuestra que tiene el nivel para luchar por el título en Roland Garros.
Novak Djokovic comenzaba el encuentro usando la veteranía para romper en el primer juego del partido en blanco a su rival. El único punto que lograba sumar el griego en los dos primeros juegos de la final fue una bola del serbio que se quedaba en la red.
Djokovic, impecable
Parecía que Tsitsipas entraba al encuentro cuando una doble falta propiciaba que Novak tuviera otra oportunidad para romper el servicio del griego. Oportunidad que aprovechó esperando pacientemente al error de Stefanos, cuyos intentos de ganar confianza acababan fracasando y cuya frustración la acababa pagando con su raqueta, acción por la que recibió un warning por parte del juez de silla.
Nada cambió desde entonces hasta el final del primer parcial, en el que Djokovic se impuso de manera arrolladora ante Tsitsipas con un 6-0, con el griego teniendo dificultades para golpear con confianza la bola.
Más de media hora más tarde desde el inicio de la final, Stefanos se estrenaba en el marcador adjudicándose su primer juego, aún con muchas cosas en las que mejorar si quería optar a algo. Poco le afecto a Novak para seguir sacando juegos adelante en blanco, con un oponente enfrente que acababa cometiendo errores no forzados en los intercambios.
Los intentos del griego no fueron suficiente
Una versión muy diferente fue la que mostró Tsitsipas para poner el 2-1 en el marcador, atreviéndose a subir a la red para llevarse los puntos. Fue entonces cuando llegaban las primeras opciones para el griego, que aprovechaba la primera de las dos bolas de break a las que llegó. Los primeros servicios de Novak le fallaron al serbio, que veía como la grada, con ganas de ver una final más peleada, apoyaba a su contrincante.
Ahora era Tsitsipas quien dominaba en el luminoso por 4-1 con un notable progreso en su saque. Stefanos dio un paso hacia delante para mandar en el devenir de los puntos. Pese a ello, Novak salvaba una bola de break que habría sido determinante en el segundo parcial. La suerte no acompañó al griego a la hora de sacar para llevar la final al set decisivo, con Djokovic recuperando la desventaja y con algo que decir aún.
En el momento más tenso del partido, Stefanos servía a las mil maravillas para asegurarse el tiebreak, al que llegaban tras un juego muy serio del número uno del mundo. Djokovic conseguía el primer minibreak defendiéndose de lado a lado de la pista, aunque no le duró demasiado, porque Tsitsipas ganaba un tenso intercambio para poner el 5-5. Con un revés que se salía de los límites, Novak se hacía con el título de Roma.