Mucho se ha especulado con el futuro de Simona Halep en los últimos doce meses. Primero fue su boda, luego su lesión, luego los cuatro meses apartada del circuito, luego su 30 cumpleaños y, finalmente, sus malos resultados. Todo se juntó para que el público pensara en una posible retirada, una idea que, efectivamente, a la rumana se le llegó a pasar por la cabeza.
Así lo ha confirmado en una entrevista reciente con los compañeros de Tennis Majors, donde la ex número 1 confiesa que solamente su visita a la Academia de Patrick Mouratoglou, su nuevo entrenador, le hizo cambiar de opinión.
Indicios de retirada
“Siempre pensé que a los 30 años terminaría con todo esto, estuve a punto de dejarlo este año. En realidad, el año pasado también lo pensé, justo después de la lesión que tuve. A principios de 2022 estaba un poco mejor, pero todavía no tenía mucha confianza, así que pensé que podría ser la última etapa en la que podría jugar a tenis”.
Mouratoglou al rescate
“De repente, descubrí la Academia de Patrick Mouratoglou, sentí algo diferente, noté que el fuego por el tenis estaba de vuelta en mi interior. Ver a todos esos niños allí haciendo todo lo posible para escalar algún día hasta la cima hizo que recuperase ese sentimiento. Necesitaba algo así, verlo en otras personas, en otros niños, gracias a esto lo tengo de vuelta. Me encantaría tener hijos en un futuro, pero ahora siento que esto puede esperar un poco más de tiempo. De momento sigo sintiendo este placer al que no quiero renunciar”.
Cambio de mentalidad
“De verdad, llegué a pensar que nunca volvería a recuperar el mismo nivel después de la lesión, estuve casi cuatro meses fuera de la competición. Nunca había estado tanto tiempo alejada del tenis, así que luche mucho durante el curso pasado, luché contra todo. También pensaba que 30 años era una muy buena edad para retirarse, siempre lo había pensado así. Aunque yo no lo tuviera en mi cabeza, probablemente siempre estuvo en mi mente”.

