Pablo Carreño se va de Barcelona con sentimientos encontrados. Aunque ha perdido en la final del Conde de Godó frente a Carlos Alcaraz, el asturiano se ha reecontrado con las buenas sensaciones que empezó a echar en falta tras el Open de Australia. Así lo analizaba Pablo Carreño en rueda de prensa:
Sobre Carlos Alcaraz
"Le conozco mucho y sabía cómo hay que jugarle, pero está demostrando que este año está a un nivel muy alto. Luego hay que poner en práctica lo que crees que hay que hacer y hoy él ha tirado muy duro desde el fondo de la pista y ha conseguido golpes ganadores desde muchos sitios. Era difícil. Yo necesitaba estar muy acertado para poder plantarle cara. Con el revés no me he encontrado nada cómodo y el saque tampoco me ha ayudado. El partido de esta mañana sí que ha sido bueno. El objetivo era recuperar esas buenas sensaciones. Me queda el recuerdo positivo.
Venimos de una semana muy dura, tanto él como yo, tuvimos que doblar el viernes y tuvimos que doblar hoy. Esta mañana él ha jugado un partido muy duro y muy largo, pero ha salido muy agresivo esta tarde. Quizás al estar más cansado ha visto más claro cómo jugar. Ha estado muy acertado y ha sido muy complicado plantarle cara hoy.
Sabía que iba a ser complicado esta tarde a pesar de que hubiera jugado tres horas y pico esta mañana porque tiene 18 años y eso hace que las ganas, la ilusión y el físico que tiene recupere bien. Ojalá que nos enfrentemos muchas veces más, sobre todo en finales. Ahora toca seguir porque espero tener otra oportunidad".
El lado bueno
"Semana muy positiva, he ganado partidos muy buenos, he jugado a un gran nivel y he disfrutado muchísimo de la pista jugando en casa. Obviamente, te vas con ese mal sabor de boca de haber perdido en la final, pero tengo que estar muy contento. No he conseguido estar al nivel que me hubiera gustado.
Después de Australia, sin ningún motivo aparente, mi nivel empezó a bajar un poquito, empecé a dudar. Al final la mente es muy importante y el nivel de confianza bajó. Perdí varios partidos con oportunidades de ganar donde el nivel no acababa de ser malo, pero te falta ese poquito para llevarte esos partidos. En Montecarlo hubo un momento en el que estaba totalmente fuera y sin embargo con Zverev, a pesar de no jugar mi mejor tenis volví a recuperar sensaciones, volví a disfrutar en la pista. En este torneo era muy importante para mí seguir disfrutando, seguir haciendo las cosas bien y seguir con esa dinámica", añadía el tenista asturiano.

