Juan Carlos Ferrero no podía contener las lágrimas después de la mejor victoria de la carrera de su pupilo, Carlos Alcaraz. Lo primero que hizo el español al ganar a Casper Ruud para conseguir su primer Masters 1000 fue ir a celebrarlo con su palco, con un abrazo especial con su entrenador, Juan Carlos Ferrero, quien ha sufrido el fallecimiento de su padre recientemente.
We're not crying, you're crying ❤️@alcarazcarlos03 @juankiferri #MiamiOpen pic.twitter.com/f5mRWKII5v

