Los regresos de Stan Wawrinka y Dominic Thiem a las pistas han dado buena fe de un par de aspectos. En primer lugar, la durísima competencia que supone el circuito Challenger, en el que el nivel meramente tenístico no está tan lejos de lo que se puede ver en muchos torneos ATP. En segundo lugar, que la inactividad, cuando es tan prolongada en el tiempo, se nota y mucho. Tras la derrota del suizo, era turno para el exnúmero 3 del mundo, que tampoco pudo acomodarse sobre la arcilla del Challenger Marbella 2022 y cayó ante un competitivo Pedro Cachín (6-3, 6-4). Tras un comienzo lleno de errores, el austriaco tuvo una gran racha de juego, en la que se embolsó tres games y llegó a tener dos bolas de break para recuperar la igualdad: ahí surgió el mejor Cachín, que con un par de grandes servicios salvó esa situación y se adjudicó el primer set. Esa circunstancia provocó un claro bajón de juego en Thiem, y mientras Pedro no cedía ni una pulgada por el lado del revés, al de Wiener Neustadt se le acumularon los dudas, con problemas para posicionarse y constantes ajustes fruto de su larga estadía fuera de las pistas. Siguiente parada: Masters 1000 de Monte Carlo.
Thiem también cae en su vuelta a las canchas

