Carlos Alcaraz derrotaba a Marton Fucsovics con un marcador de 6-3 y 6-2 en 1 hora y 20 minutos en el Miami Open 2022. Se trata de un triunfo importante ya que, después de una semana fantástica en Indian Wells, había que asegurarse de volver a empezar un torneo diferente de la manera correcta. Aunque no fue el partido más vistoso del español, es una victoria importante que demuestra su madurez y evolución en pista.
Inicio de ensueño
Alcaraz tenía un comienzo idílico de partido. El español, que arrancó con el saque, se colocó 3-0 arriba en el marcador en un abrir y cerrar de ojos. Desde el primer momento al resto, mostró la agresividad con la que iba a encarar el encuentro. Fucsovics apretaba el puño tras conseguir su primer juego al servicio, rompiendo con esa barrera que había impuesto el español. Alcaraz dejó fascinada a la grada en varias ocasiones con unas impresionantes dejadas, ante las que Fucsovics no pudo hacer nada.
Un confiado Carlos no tenía ningún reparo en subir a la red para cerrar puntos que se había trabajado previamente con paciencia.
La clave: el equilibrio
El balance entre ganadores y errores no forzados es clave a la hora de aspirar a algo en pista. Prueba de ello es Carlos Alcaraz, que cerró el primer parcial con 10 ganadores frente a 13 errores. A su vez, Marton Fucsovics cerró la primera parte del encuentro con 4 golpes ganadores y 14 errores no forzados. El español, que tampoco quiso decorarse demasiado en sus golpes, hizo lo que tenía que hacer para sumar el primer parcial, mostrándose especialmente cómodo en las subidas a la red. Lo más importante es que tomó las decisiones apropiadas en los momentos adecuados, signo de su madurez.
El español volvió a poner una gran intensidad al resto en el segundo parcial, aunque lo hiciera a metros de distancia de la línea de fondo. Fucsovics cedió ante esta presión y, Carlos se aventajaba en el marcador con 2-1 y saque. En diversas ocasiones a lo largo del partido, Alcaraz utilizó el revés cortado para atraer a su rival a la red y luego pasarle, estrategia que llevó a cabo con gran éxito.
Carlos salvó la única bola de break a la que se había enfrentado hasta el momento con un gran servicio. Una doble falta le llevó a enfrentarse a una segunda, pero logró salir de una peligrosa situación con la paciencia y consistencia de su juego. Como respuesta, Alcaraz le rompía el servicio en el siguiente juego, que se alargó a los 10 minutos. Más tarde, Carlos cerraba el partido con un juego al servicio en blanco.

