Carlos Alcaraz sigue demostrando al mundo lo que es capaz de hacer con tan solo 18 años. El tenista de El Palmar ha cosechado otra victoria en los octavos de final al derrotar al veterano Gael Monfils por 7-5, 6-1 y se convierte, de esta manera, en el cuartofinalista más joven de Indian Wells desde Michael Chang en 1989.
Un estilo de juego de campeón
A sus 18 años, Alcaraz domina el juego como pocos a su edad. Con una constante presión sobre la pista, el español creó buenas situaciones de juego e hizo que Monfils pagase caros sus errores. Tras dos bolas de break sin confirmar, la tercera se hizo realidad y puso por delante a Alcaraz en el marcador con una derecha ganadora quedándose a un juego al saque de ganar el primer set.
A pesar de tener un gran golpe de fondo, Alcaraz destaca una virtud en particular. “Las dejadas son un arma que tengo. Está bien tenerla en diferentes momentos, en los más importantes hay que usar estas dejadas. Es un golpe que me ayuda”. Ese momento importante apareció en el primer juego del segundo set. Gracias a una dejada de las que marcan escuela, Alcaraz se hizo con el break y se aventajó a las primeras de cambio para continuar con un set casi perfecto que ganó por 6-1.
No tiene techo
Alcaraz, pese a su corta edad, muestra muchos signos de una madurez que se asemeja a la de los jugadores veteranos. “Tengo que estar contento si mantengo el nivel que he mostrado hoy, pero yo siempre me digo que puedo mejorar cada día. Cada día que pasa puedo hacer mejor las cosas”.
Y, en verdad, pocos peros se le pueden poner hoy en día, lo que hace que victorias como la cosechada en estos octavos de final tengan un sabor más especial. “Significa mucho para mí. Es muy especial haberme metido en los cuartos de final en un Masters 1000. La verdad es que estoy muy orgulloso del juego que estoy mostrando en este torneo. Me encanta Indian Wells y poder estar en esta ronda me hace estar muy feliz”.
De esta manera, Alcaraz podrá seguir haciendo historia ya que con su victoria ante Monfils se asegura mantenerse dentro del Top-20 y, según vaya avanzando el torneo y se destapen las incógnitas, el español podría acabar Indian Wells como 13º en el ránking si consigue ganar este Masters 1000.

