En un día donde el intenso viento fue protagonista, Carlos Alcaraz fue todo un huracán. El murciano destrozó la pelota en cada golpe y superó a un Dusan Lajovic que lo intentó en el tercer set, donde le puso las cosas algo más complicadas a un Carlos que avanzó a tercera ronda del Open de Australia tras casi dos horas de partido y por un marcador de 6-2 6-1 7-5. Un nuevo partido donde el murciano dejó claro que su crecimiento sigue siendo brutal.
Jornada de mucho viento, la de hoy en Melbourne. En días así, aquellos jugadores con mucha más experiencia pueden tener ventaja frente a tenistas más jóvenes, como es el caso de Alcaraz. Pero Carlos no deja de sorprendernos, hasta en situaciones como esta. El murciano supo aclimatarse a la perfección a lo que requería un día como hoy y fue el serbio el que se mostró muy incómodo, no solo ante el tenis tan sólido de Alcaraz, sino por las condiciones del día.
Da un poco de vértigo cómo Carlos ha sido capaz de crecer como tenista en tan poco tiempo. Cuando uno le ve jugar, como fue en este primer set, cuesta creer que hace justo un año estaba jugando su primer Grand Slam. La inteligencia tenística que tiene es otro nivel. Muy pocas veces se equivoca. Muy pocas veces elige mal un disparo o ejecuta el tipo de golpe que requiere el punto. Hay que frotarse los ojos, no solo por la hora, sino por no creerse del todo lo bien que juega este chico, que fue muy superior a Dusan en esta primera manga.
El de Belgrado negaba con la cabeza cuando, en un abrir y cerrar de ojos, se vio ya con 4-1 abajo en el segundo set. Carlos seguía a lo suyo, moviendo mucho a su rival y alternando los cambios de alturas, con muchas subidas a la red para cerrar los puntos. Gran mejora, también, en este aspecto del juego. Cada vez, controlando mejor muchas más facetas de su tenis.
Dos sets arriba en apenas una hora de partido
El reloj pasaba un par de minutos de la hora de encuentro, cuando Alcaraz se sentaba en su banco con dos sets de ventaja. Parecía que el partido no iba a durar mucho más, cuando Lajovic salió a jugar dispuesto a alargar el duelo lo máximo posible. El serbio se puso a tomar más riesgos, siendo más directo y tirando más su derecha. Carlos empezó a encontrar algunas dudas más y el partido se igualó respecto a lo que habíamos visto hasta entonces.
Lajovic encontró su primer break, al fin, y se las prometía felices, pensando que tenía el tercer set en su mano, pero Carlos supo reaccionar bien a continuación y romperle el servicio en el siguiente juego. Con cinco iguales en el marcador, el murciano empezó a poner mucha presión desde el resto a Dusan, que sufrió los estragos de la derecha de Alcaraz, que con un winner (27 en total, en el partido), lograba una nueva rotura, para sacar luego a continuación para cerrar el encuentro. Si Lajovic tuvo que lidiar con el viento, el español fue todo un huracán.
Siempre intentamos ir con cautela con Alcaraz. Esos 18 años, así nos lo piden. Pero lo que nadie podrá dudar es que Carlos tiene algo especial. Resulta sorprendente ver cómo juega, a pesar de tener solo una temporada completa dentro del circuito. De momento, ya ha mejorado la segunda ronda del año pasado en Melbourne. Ahora, Berrettini o Kozlov será su último escalón antes de volver a pisar una segunda semana en un Slam. ¿Soñamos?

