Carlos Alcaraz iniciaba durante la tarde de hoy su andadura en el ATP Viena 2021, en el que también es un paso más en su carrera: a partir de ahora será un habitual de la gira sobre pista dura bajo techo, y es momento de demostrar su adaptabilidad a las superficies de cemento en un tramo de la temporada completamente desconocido para él. El primer paso demuestra su madurez y que, parece, no tendrá problemas en hacerlo: el murciano se impuso a Daniel Evans con solvencia (6-4, 6-3), encajando varias roturas al saque pero también siendo muy agresivo al resto. Su derecha penetró en el cemento vienés, desarbolando el tenis de Evans, y además se inspiró en un tremendo final de partido: ganó cinco juegos consecutivos en el segundo parcial para dar la vuelta a un partido que se encaminaba hacia un parcial definitivo. Ahora Carlos podría enfrentarse de nuevo a Andy Murray, solo si éste supera su duro compromiso de primera ronda ante el polaco Hubert Hurkacz.
Alcaraz muestra agallas y también sabe vencer en indoor

