La carrera de Juan Ignacio Londero se puede describir con la imagen de una montaña rusa. Con subidas y bajadas, vivió etapas de euforia y alegría total y otras de preocupación inusitada. De un inicio prometedor a la irregularidad producto de tener la mente en otro lado (él mismo llegó a confesar que utilizaba el celular hasta dos minutos antes de saltar a la pista). Y de un título ATP en Córdoba en 2019, con su debut en el top100 y la posibilidad de enfrentar a los mejores en los Grand Slams, a un presente que lo preocupa y mucho. Tanto es así que se encuentra ubicado en el puesto 170 del ranking y las victorias parecen agua en un desierto. Más allá de eso, el Topo no tuvo problemas en acceder a una entrevista con Punto de Break, que se llevó a cabo en la sala de prensa del Challenger de Buenos Aires.
- La pandemia del coronavirus cambió la vida de las personas y los tenistas tuvieron que cumplir varios requisitos para volver a la competencia. ¿Cuánto te afectó esta modificación en los hábitos?
Fue un año y medio muy difícil para todo el mundo. A algunos jugadores les hizo bien y siguieron jugando como siempre y a otros mal. Yo, lamentablemente, me encuentro en ese grupo, aunque le estoy metiendo el pecho a la situación para intentar revertir el momento. La pandemia me hizo mal porque fue estar mucho tiempo separado de mi familia. Además, el hecho de estar encerrado en un hotel, perder, viajar a otra ciudad y volver a encerrarme durante otra semana fue algo que terminó influyendo en mi juego y que se terminó convirtiendo en una bola tan grande que uno lo puede controlar.

- A pesar de que no aparecían los resultados, no dejabas de intentarlo. De hecho, contrataste en un momento a Sebastián Prieto (ex entrenador de Del Potro) y a Leonardo Olguín (ex coach de Schwartzman)...
Siempre busqué variantes, pero últimamente me cansé [decidió no competir entre agosto y octubre]. De todos modos, ahora nuevamente lo estoy intentando: quiero encontrar la intensidad que tenía antes y le sigo metiendo mucha actitud a cada punto. Sé que si mantengo el esfuerzo de la búsqueda lo voy a encontrar porque el tenis sigue estando, pero me tengo que equilibrar mentalmente.
- En el medio de la racha negativa, ¿te llegaron mensajes de apostadores?
Principalmente cuando jugaba torneos ATP. La verdad es que es una situación muy compleja y uno tiene que intentar no prestarle atención. A veces es difícil no hacerlo, pero directamente hay que borrar los comentarios en las fotos y no aceptar los mensajes. No queda otra opción.
Una de las variantes que utilizó el cordobés fue aumentar las sesiones con el psicólogo. Si bien mantenía un diálogo semanal, se vio en la necesidad de incrementar las reuniones -ya sean virtuales o presenciales- hasta dos veces por semana. No obstante, había veces en las que charlaban 10 o 15 minutos y prefería cortar la comunicación para no caer en contarle los mismos problemas. "Además del psicólogo, trato de apoyarme en mi familia, en mi novia y en toda la gente que me quiere ver bien. Los escucho mucho porque cuando uno pierde la claridad para observar las cosas, sabe que desde afuera se ve mucho mejor. Todo lo que me dicen es de buena manera y con el ánimo de ayudarme", explicó.
- 2019 fue tu año del despegue: te metiste top100, conseguiste el título en Córdoba (en su primera edición) y disputaste tus primeros cuadros principales de Grand Slam. ¿Cómo los evaluáis a la distancia?
Ganar un torneo ATP en Córdoba, que es mi casa, se trató de algo soñado. También, haber hecho cuarta ronda en Roland Garros fue espectacular. Sin dudas, ambas fueron las mejores semanas de mi vida y en las que más alegría tuve.
- A su vez, te diste el gusto de enfrentar a Nadal en Roland Garros, a Djokovic en el US Open, a Murray en Shanghai y a Federer en Cincinnati. Un año redondo...
Ese año fue un regalo que me dio el tenis: haber podido jugar contra el Big4 en su totalidad y todos en estadios gigantes, los más grandes en los que jugué en toda mi carrera, es algo que no me voy a olvidar jamás. Tanto es así que en mi casa tengo un cuadro con cuatro fotos de los partidos que jugué contra ellos.
Fotos: Legión Sudamericana/Torneos/AAT

