Skip to main content

Yaroslava Shvedova y una carrera que vale oro

La tenista kazaja celebró hace una semana su retirada profesional recordando algunos de sus momentos más célebres sobre la pista.

Yarolasva Shvedova en su discurso de despedida. Fuente: WTA

La actualidad del circuito nos impide pararnos muchas veces en grandes historias que nos rodean casi a diario. En ocasiones, grandes despedidas. La de Yaroslava Shvedova sucedió hace una semana en el WTA 250 de Nur-Sultan, lugar ideal para poner el punto y final a quince años de trayectoria en el circuito profesional. Con 35 años y tras haber disputado su último torneo en el US Open, la tenista kazaja repasó aquellos episodios que más le marcaron y que le hicieron entra en la historia de nuestro deporte.

Una historia que arrancó en 2005 y que termina en 2021 después de haber pasado por todos los frentes posibles en su etapa en activo. Pero claro, parecía que el tour tenía que inventar un torneo en Kazajistán para que Yaroslava se pudiera ir a gusto, algo que no ha sucedido hasta este pasado mes de septiembre. Allí, minutos antes de disputarse las semifinales, tuvo lugar el merecido homenaje con vídeo incluido de sus vivencias. “Ver este vídeo me ha recordado muchas cosas, me ha ayudado a pensar lo grande que ha sido mi carrera dentro del tenis y todo lo que ha supuesto en mi vida”, confesó en declaraciones recogidas por la WTA.

“Fue una ceremonia increíble”, añadió la ex Nº3 del mundo en dobles y Nº25 en terreno individual. “Antes de que cogiera el micrófono e interviniera, todo el mundo me estaba preguntando lo mismo: ¿Estás nerviosa? Todo lo contrario, estaba súper relajada y feliz. Pero luego, en cuanto pisé la pista, comencé a llorar al ver a tanta gente alrededor. Comprendí que todas esas personas habían venido a verme, a apoyarme, a disfrutar de todos esos momentos del pasado”, valora tras el acto.

Si nos adentramos en los mejores momentos de sus 15 años en activo, obviamente hay que quedarse con los dos títulos de Grand Slam que levantó como doblista, ambos en 2010: Wimbledon y el US Open. Pero ya saben que como el primero, no hay ninguno. “Dos semanas después de aquel torneo, recuerdo que todavía nos pellizcábamos la una a la otra, nos preguntábamos si realmente había sido real”, subraya acerca de aquella victoria junto a Vania King. "No podíamos entender que fuéramos campeonas de Wimbledon, no nos entraba en la cabeza, era algo que veíamos como un reto inalcanzable, algo que habíamos soñado desde que éramos niñas. Luego, cuando por fin lo alcanzas, no eres capaz de digerirlo”.

El único ‘Golden Set’ femenino en la Era Open

Pero si buscamos un momento especial, inolvidable y seguramente irrepetible, entonces hay que irse a Wimbledon 2012, donde firmó el famoso ‘Golden Set’ ante Sara Errani. Ya saben, ganar un set por 6-0 ganando los 24 puntos disputados. Lo más curioso, como siempre, el punto de vista de su protagonista.

“No recuerdo del todo el contexto del partido, pero sí tengo fresco el hecho de entrar a pista muy suelta, mi entrenador me había insistido mucho en lo que debía hacer y en cómo tenía que jugar. Dentro de la pista todo fue bien, me sentía genial, estaba volando, pero en ningún momento era consciente de que los puntos iban en un solo sentido, ya que después de cada punto veía a todo su equipo aplaudirla para animarla”, recuerda de aquella tercera ronda donde salió vencedora por 6-0 y 6-4. "Al comenzar el segundo set cometí un error, un error tonto, y ahí todo el mundo empezó a aplaudir. Me preguntaba por qué la gente estaba tan emocionada por ese simple error, entonces me di cuenta que aquel había sido su primer punto”, sostiene la tenista de 34 años en la actualidad.

Una carrera notable que se apaga donde y cuando Shvedova ha querido, dándose incluso el lujo de ser mamá y regresar más tarde a la competición. “Me considero una luchadora, siempre hice todo lo posible para volver. Creo que, excepto Roger Federer, soy la primera tenista en volver al circuito después de tener dos pares de gemelos. Fue difícil, especialmente con el coronavirus, pero estaba muy emocionada por volver a sacar mi espíritu competitivo por última vez. Era lo que llevaba buscando muchos años, así que estoy feliz de haberlo conseguido”, concluye.