Se enfrentaban Pablo Carreño y Filip Krajinovic, los dos jugadores que se mostraron más sólidos durante toda la semana, y es por ello que se cruzaban en la final del ATP 500 Hamburgo. El español y el serbio se habían visto las caras en tres ocasiones, con un balance de 2-1 para Carreño. Sobre tierra batida, el historial estaba equilibrado (1-1). El asturiano desequilibró esa balanza, venciendo en sets corridos (6-4 y 6-2) para levantar el sexto título de su cerrera y el segundo en esta temporada.
Inicio arrollador de Carreño
Empezó sirviendo Krajinovic, y ahí llegó la primera amenaza de Carreño al resto, que lograba forzar un ‘deuce’ que resolvería bien el serbio para no empezar la final con mal pie. Pero ese primer juego sería un fiel reflejo de lo que se venía en el resto del set. En el siguiente turno de saque del serbio, Carreño aprovechó su primera bola de break para quebrar y encarrilar el primer parcial.
Carreño estaba jugando a un nivel sublime. Sin apenas cometer errores y muy acertado en sus tiros, logrando acumular muchos golpes ganadores. Krajinovic se empezaba a desesperar, y con *2-4 para el asturiano, el serbio volvía a ver cómo le quebraba el servicio para dejar el set prácticamente sentenciado. Y así fue, Carreño, segurísimo al servicio, se apuntaba el primero (6-2) para encarrilar la final en Hamburgo.
El español seguía apretando y lo cerraría en el segundo set
El comienzo del segundo set no podía ser mejor para Carreño, que en el primer juego conseguía romper para ponerle las cosas muy cuesta arriba a Krajinovic. El lenguaje corporal del serbio no es que fuera malo, pero realmente mostraba la superioridad de Carreño en la pista. Al español le estaba saliendo absolutamente todo, con una solidez y una seguridad tremendas.
Carreño fue manteniendo ese primer break en el segundo set, hasta llegar al momento clave: 5-4 y servicio para él. Le tocaba cerrar el set, y con él, el partido y el campeonato en Hamburgo. De nuevo, no falló, y dando la misma seguridad que en todo el partido, cerró en la primera oportunidad que tuvo para hacerlo. Gran partido de Pablo, quien colocará con este el sexto trofeo en su vitrina y el segundo de la temporada.

