Tras perder su partido de octavos de final en el Challenger de Perugia, el argentino Renzo Olivo protagonizó una escena de lo más desagradable. En una clara muestra de frustración, golpeó una pelota a un panel de cristal y lo hizo estallar en pedazos, que cayeron al suelo desde gran altura. La cosa pudo acabar muy mal, pero afortunadamente no pasó a mayores y no hubo ninguna persona herida.
Unreal scenes on the challenger tour... After losing the match, Olivo hit (and destroyed!) a glass pane after smashing the ball in frustration.
Gladly, nobody got injured. pic.twitter.com/rnMm9bUeBV

