Han sido unos tiempos muy duros para Angelique Kerber, que desde que levantara el título de Wimbledon en el año 2018, no sabía lo que era levantar un título. A pocos días de Wimbledon y cuando muchos la daban por perdida, la alemana ha completado una semana absolutamente espectacular en Bad Homborg, derrotando a rivales de mucha entidad y hoy, en la final ante Siniakova, ha superado a la checa por un claro 6-3 6-2 para llegar a Londres con la confianza por las nubes y deseando regresar a rondas finales en los torneos importantes.
Kerber vuelve a saborear las mieles de un título, tres años después

