Una sensación de vacío inunda los corazones de todos los amantes del tenis, al ver cómo dos semanas memorables han tocado a su fin. Había grandes expectativas en torno a Roland Garros 2021, un torneo que podría cambiar la historia de este deporte, y vaya si lo ha hecho. Novak Djokovic se ha erigido en el gran protagonista al vencer a Nadal y hacerse con su 19º Grand Slam, presentando unos credenciales más contundentes que nunca a ser considerado el mejor de la historia. Barbora Krejcikova ha sido la otra gran vencedora de la semana, pero han ocurrido muchas otras cosas a lo largo de 15 días repletos de emoción, sorpresas, decepciones y buen tenis.
1. Novak Djokovic, un hombre con una misión y argumentos de sobra para conseguirla
El serbio está decidido a hacer historia, a retroalimentarse de cada éxito y demostrar al mundo que hay pocos motivos racionales para que no sea considerado como el GOAT. Su torneo ha sido impecable, superando situaciones complejas ante Musetti y Berrettini hasta llegar preparado al partido que ha podido cambiarlo todo, esa mítica semifinal contra Nadal que le encumbra aún más. Certificó su labor en la final, remontando dos sets a cero y convirtiéndose en el primer jugador de la Era Open que gana todos los Grand Slam en más de una ocasión. Está a solo un título de Federer y Nadal, y da la sensación de que tiene cuerda para rato.
2. Rafael Nadal, ¿tropiezo del que reponerse o síntoma de algo más profundo?
Hay señales inequívocas en el español de que el ocaso está muy cerca, o incluso puede haber comenzado ya, de manera sutil pero inexorable. Sería lo normal a los 35 años, pero estos monstruos de la raqueta han cimentado su leyenda quitando sentido a ese concepto de normalidad. Rafa fue vencido en su propia casa y ante su gran rival, recibiendo un duro golpe de realidad después de una gira con luces y sombras. Volverá a París para intentar recuperar su trono, pero cada vez será más complicado.
3. Stefanos Tsitsipas, un punto por encima de Medvedev y Zverev en la caza eterna al Big 3
No hay manera de que el dominio de los mejores de la historia cese en los Grand Slam. Parecía que esta vez podía darse, al concentrarse en la misma zona del cuadro el serbio y el español, pero Tsitsipas no pudo culminar la faena. Su gira de tierra batida ha sido memorable, al igual que la de Zverev, aunque el alemán parece algo por detrás del heleno. Por su parte, Medvedev se ha demostrado a sí mismo que puede competir con garantías de éxito en arcilla.
4. Roger Federer, motivos para el optimismo y homenaje al tenis
Lo que hizo el suizo en esa memorable noche de sábado ante Koepfer, ganando sin público, pasada la madrugada y con molestias en la rodilla, forma parte ya de la historia del torneo. Se vio obligado a ser cauto y bajarse del torneo para llegar con garantías a Wimbledon, pero su paso por París no ha dejado indiferente a nadie. Siempre existe la duda a partir de ahora de si se volverá a ver al helvético en este torneo, pero ha demostrado que al borde de los 40 años sigue siendo capaz de jugar bien en esta superficie.
5. Alejandro Davidovich y Lorenzo Musetti, jóvenes con balance muy positivo
Español e italiano pueden irse contentos de París al ver cómo han explorado sus límites, ofreciendo momentos sublimes de tenis y apuntando alto de cara al futuro. Davidovich no pudo competir como quisiera en el último duelo, pero su capacidad de sufrimiento y gran juego ante Ruud fue uno de los grandes momentos del torneo. Es la primera vez que llega a cuartos de un Grand Slam, pero no será la última. Por su parte, Musetti ha conseguido ganar tres partidos en su primera comparecencia en un Grand Slam y transmite sensaciones sublimes.
6. Barbora Krejcikova, progresión rotunda y meteórica para hacer historia
Simplemente impresionante la semana que ha cuajado la tenista checa, que al inicio de temporada ni siquiera estaba en el top-50 y está mostrando al mundo un potencial inabarcable. Ha superado todos los altibajos en dos semanas complejas y cerró la semana por todo lo alto, con un memorable doblete con títulos de individual y dobles.
7. María Sakkari, sorpresa mayúscula sin premio esperado
Se daba por hecho en la segunda semana que la favorita indiscutible al título era Swiatek, pero la griega emocionó al mundo con un tenis absolutamente impresionante que le llevó a semiifinales, convirtiéndola en la gran favorita al título. Sin embargo, perdió un partido memorable ante Krejcikova, viendo cómo su camino a la gloria tornaba en un amago. Puede ser un aviso de lo que viene ya que tiene potencial para ser una gran campeona.
8. Iga Swiatek y Aryna Sabalenka, las grandes decepciones
Polaca y bielorrusa formaban junto a Barty el trío de grandes favoritas; exculpando a la australiana por sus problemas físicas, las derrotas de Swiatek y Sabalenka fueron totalmente inesperadas y se interpretan como una oportunidad perdida para ambas. Tendrán que seguir trabajando para demostrar que su nivel de juego puede ser superior al del resto, y el caso de Sabalenka es preocupante por su incapacidad para rendir a buen nivel en Grand Slams.
9. Paula Badosa y Cori Gauff, presente notable y futuro esplendoroso
Son estrellas tenísticas y mediáticas ya hoy en día, pero no cabe duda de que española y estadounidense van a ser grandes protagonistas próximamente. Les seperan varios años de edad, pero ambas ostentan esa capacidad competitiva innata y tan necesaria para alcanzar la gloria, así como una enorme ambición por hacer historia, de la que han hecho gala en París. Cayeron en cuartos de final, pero volverán más fuertes.
10. El caso de Naomi Osaka y la necesidad de reflexionar
La retirada de la japonesa después de negarse a hablar con la prensa y viendo la multa que le iban a imponer, destapó serias rendijas en el tratamiento de la salud mental de las grandes tenistas, así como en la comunicación con la WTA sobre un tema que debe ser abordado de manera integral y colectiva. Naomi tiene un problema, puede ser portavoz e impulsora de un cambio importante, pero debe medir bien la manera en que lo hace ya que su proceder en París no fue el adecuado.

