Ya lo viene avisando desde hace semanas, que su principal objetivo siempre ha sido la gira de hierba y que jugar en Roland Garros le iba a servir para prepararse de cara a Wimbledon. Después de una intensa batalla de más de tres horas y media ante Koepfer, Roger Federer ha reconocido que no descarta la idea de retirarse antes de jugar ante Berrettini en octavos, dependiendo siempre de cómo se despierte mañana. "Al igual que en Ginebra, el equipo y yo teníamos que evaluar la situación y ver cada mañana cómo me sentía yo y cómo se sentía la rodilla. Todavía necesito decidir si sigo jugando o no, o si esta es la manera correcta de acabar el torneo", comentó Federer.

