Algo especial se está fraguando entre Alejandro Davidovich y este torneo de Roland Garros 2021, esa sensación única que algunos jugadores capaces de todo sienten durante dos semanas de inspiración, una confianza única que puede encumbrarles a éxitos inesperados. El español sigue quemando etapas en su progresión de manera meteórica y contundente, dando un paso clave al meterse en cuartos de final tras vencer a Federico Delbonis. Después de dos partidos a cinco sets, con una épica batalla ante Ruud, el carismático tenista malagueño se dio un homenaje con una actuación estelar resuelta por un marcador de 6-4 6-4 4-6 6-4, que le cita con Zverev o Nishikori en la antepenúltima ronda. Soñar no solo es gratis, sino que ya es innevitable.
Desde la primera manga se vio a un Davidovich con vocación ofensiva, eléctrico en sus movimientos y dispuesto a darse un baño de masas, al verse arropado por un séquito de seguidores que le llevó en volandas hacia la victoria. El español cometió algunos errores de salida que le llevaron a verse break abajo, pero pronto se dio cuenta de que la potencia de sus tiros cruzados desbordaban al argentino, tanto por el lado del drive como del revés. Entraba en pista con solvencia, atacaba sin rubor y hacía cambios de velocidad con las dejadas que provocaban muchos problemas a Delbonis. El argentino tiraba de experienca para encontrar resquicios por los que mantenerse en la pelea, pero un break en el tramo final permitió al malagueño adquirir ventaja.
El dominio de Alejandro se hizo aún más palpable en el segundo set, donde el español destapó el tarro de las esencias para bordar el tenis con una demostración de potencial sin límites. Se sucedían los golpes ganadores de todo calado ante un Delbonis al que solo le quedaba esperar que la tormenta pasara. Lo hizo con un marcador de 5-1, y fue ahí donde el argentino demostró su inteligencia competitiva, al poner las cosas muy difíciles al español y llegar a situarse con 5-4, amenazando mucho a Davidovich. Pudo cerrar el set amparado en buenos saques y una valentía más que valorable en un joven como él y en un contexto como este.
Todo parecía ir de cara en el tercer parcial para el español, y mucho más cuando aprovechó un despiste de Federico para ponerse con ventaja de break, en el quinto juego. Su clarividencia al resto era tan manifiesta como su imposibilidad para mantener la calma con el servicio. Tanto es así, que fue incapaz de consolidar el break hasta en dos ocasiones. Eso fue una losa demasiado pesada para su mentalidad, que sufrió una grieta en el décimo juego, cuando Delbonis hizo todo lo correcto y necesario para dar un golpe sobre la mesa y adjudicarse el set.
Davidovich entra por primera vez en cuartos de final de un Grand Slam
El desgaste físico acumulado por el español durante todo el torneo, así como el hecho de haber desperdiciado opciones, parecían señales que invitaban al optimismo de Delbonis. Mucho más analizando las sensaciones que transmitía Alejandro en los primeros juegos de la cuarta manga, donde estaba más recluido detrás del fondo de pista y algo pasivo con su tenis. Estuvo a punto de costarle muy caro, pero tuvo la capacidad de salvar una bola de break haciendo lo que necesitaba y lo que no dudó en ejecutar después: dar un paso adelante en la pista y ser muy agresivo.
Se escabulló de la situación adversa y dio un zarpazo en el séptimo juego, donde hizo el break que le iba a conducir a la gloria. Confirmó su enorme mejoría en la gestión emocional al ser capaz de ganar sus dos siguientes juegos al servicio y cerrar por todo lo alto un partido que puede ser un punto de inflexión en su carrera. Alejandro Davidovich está preparado para altas cotas de éxito y se encuentra ya en cuartos de final de Roland Garros 2021, rebosante de confianza y ambición.

