A Roger Federer no parece afectarle el paso del tiempo. A pocos meses de cumplir 40 años, el suizo se sigue moviéndose como si nada pasara. Ni hablar de que viene de superar una lesión en la rodilla, que lo llevó a perder demasiada masa muscular (la recuperó toda en su proceso de rehabilitación). Sin embargo, poco a poco todo cambió: se siente cómodo dentro de la pista, brindó una clase magistral de tenis en su debut en Roland Garros ante Denis Istomin, a quien derrotó por 6-2, 6-4 y 6-3 en la primera ronda, y sueña con seguir elevando su nivel con el correr de las semanas. "Cuando ganas siempre tenes más confianza. Te da claridad, dejas de dudar de ti mismo y sientes que todo va a salir bien en los momentos importantes", afirmó el suizo post partido.
- El triunfo ante Istomin, que representó su 363 triunfo en un Grand Slam, y la diferencia con el encuentro contra Pablo Andújar en Ginebra.
Fue un oponente nuevo, se trató de una situación diferente porque era al mejor de cinco sets y no de tres. Además, en Ginebra había un poco de altitud, algo que acá no pasa. Y la mayoría de los puntos se basaron en puntos cortos de no más de cinco impactos. Me sentí mucho mejor y tal vez las características de mi rival me permitió encontrar diferentes maneras de ganar el punto como subir a la red, los dropshots, pegarle a la bola más rápido antes de que caiga. Y tenía ganas de volver a competir, de acostumbrarme nuevamente al torneo al ritmo de los partidos, a las toallas, al reloj de saque. Ahora me tomo algunos segundos extras para coger la toalla para tomarme un descanso rápido, un respiro. Por el contrario, en Ginebra jugaba muy rápido y me terminó atrapando al cierre del encuentro. También me costó mucho ir hacia adelante y acá sentí que si quería llegar a la red y ser agresivo podía hacerlo y, de ese modo, mi juego es más claro. Todo eso funcionó muy bien hoy.
- La victoria de Andújar ante Thiem, ¿le da más confianza?
La realidad es que no. Sí, siento que hubo otra cuestión que me dio un pequeño impulso al principio, que fue cuando vencí a Evans en Doha. Luego, él derrotó a Djokovic en Montecarlo, que es el N°1 y todo eso me mostró que tal vez no estoy tan lejos de todos. Lógicamente son partidos diferentes y si jugara contra Novak las cosas podrían ser totalmente distintas y me podría ganar en tres parciales.
- Wimbledon, el objetivo de esta temporada
Tomo toda situación ronda por ronda y en cierto punto me gusta no saber cómo será mi próximo partido. Voy partido a partido y creo que eso me va a terminar ayudando. El jueves tendré una nueva oportunidad para ponerme a prueba. Me preocupa que mi familia no pueda estar aquí y tampoco pueda ir a Wimbledon. La idea es mantenerme estable en el aspecto físico y estoy seguro que así será. Mes a mes me voy sintiendo mejor y la idea es llegar lo más saludable posible a Wimbledon. Mientras estaba en rehabilitación mi luz al final del túnel siempre fue una pregunta "¿podré volver a un buen nivel contra los buenos jugadores?" Espero que Wimbledon sea ese lugar y ojalá se dé algo así aquí en París. Es por eso que espero ansioso Wimbledon.

