Una rotura abdominal, dudas de su juego sobre tierra batida... Por todo esto ha tenido que pasar Novak Djokovic en lo que llevamos de 2021. El número uno del mundo tiene la capacidad de hacer lo que debe hacer en cualquier circunstancia; ganar. La superioridad del serbio puede llegar a producir en continuidad de ocasiones hastío y recelo en sus rivales, pero es preciso poner en relieve de lo que es capaz Novak. Parece fácil lo que está haciendo a sus 34 años en este deporte, pero no lo es en absoluto. A priori tenía hoy un debut muy sencillo en Belgrado ante el alemán Mats Moraing, pero no lo fue para nada. Con mucha solidez pero poco brillo pudo deshacerse del jugador germano por un marcador final de 6-2 y 7-6 (4). Es muy difícil sorprender hoy en día al balcánico, y aún más en las primeras rondas ante rivales con un ranking infinitamente inferior al suyo.
A pocos días del inicio de Roland Garros, si un partido se puede resolver en una hora y media, mucho que mejor que hacerlo en dos horas. Estos razonamientos fueron plasmados por Djokovic en la pista en el día de hoy, ante un Moraing algo impreciso sobre todo al inicio del encuentro. No tiene que ser fácil para un tenista medirte al mejor jugador del mundo en su país. El alemán era consciente de que necesitaría lo mejor de sí mismo, y cierta ayuda de Nole si quería tener opciones en el partido. Metió solo el 51% de primeros saques, lo que redujo mucho sus opciones de éxito, mostrándose muy vulnerable con el segundo saque. Djokovic aprovechó ahí para lanzarse y abrir hueco en el marcador. A veces las ansias le jugó una mala pasada al serbio que en determinadas ocasiones le vimos cometer continuos errores no forzados. Algo impropio de él.
A pesar de esto, no cambió nada su estilo de juego. Los cambios de ritmo con el revés cortado o las subidas a la red de Moraing no hizo cambiar la dinámica del encuentro. El alemán no veía huecos en ningún momento y en un visto y no visto, el número uno del mundo se llevaba el primer set por un contundente 6-2.
Federico Coria será su próximo rival
Sin alardes ni florituras, el serbio cumplía con la misión y cortaba las alas a un Moraing desprovisto de argumentos. Djokovic bajó un poco su nivel en el segundo parcial, algo que aprovechó el germano para romper el saque de Nole por primera vez en el partido y meterse de lleno en el encuentro. Veíamos a Novak un poco nervioso e incluso gritar en determinados momentos al ver que las cosas no iban como él quería. Un break en el undécimo juego parecía que iba a ser definitivo, pero nada más lejos de la realidad. Cuando se disponía a cerrar el partido con su saque, Nole se veía sorprendido por su rival y llevaba el partido al tie-break. Se respiraba cierto ambiente de incredulidad por lo que estaba pasando. ¿Volvería a complicarse un partido Djokovic? El número uno no quiso meterse en problemas y con un parcial de 7-4 conseguía llevarse el segundo set y avanzaba a la sigueinte ronda.
En cuartos de final, el jugador serbio se medirá al argentino Federico Coria que en el día de hoy se deshizo del uruguayo Pablo Cuevas por un contundente 6-2 y 6-3.

