El tenis es un deporte que no se detiene: cada vez los calendarios se alargan más, el negocio genera torneos en diferentes latitudes del planeta por lo que los viajes demandan un desgaste mayor y las vacaciones parecen una palabra casi prohibida para los deportistas de elite. "El tenis no te deja parar: está arraigado en tu mentalidad", afirmó Roberto Bautista Agut en una entrevista con Eurosport. De hecho, para un jugador con su consistencia en el circuito (desde mediados de 2019 que no baja del puesto 13° del ranking) es muy difícil poder despegarse de sus rutinas diarias de entrenamiento, incluso en momentos de descanso. Sin embargo, siempre encontró en la familia un gran refugio y un escaparate a la intensidad del día a día.
"Convertirme en padre en septiembre pasado ha sido una de las experiencias más increíbles de mi vida, sino la mejor. Siento que el vínculo familiar que perdí cuando mis padres fallecieron se ha recuperado al entrar en este nuevo capítulo de la vida con Ana (su mujer) y mi hijo", aseguró. Y si bien el mundo intenta recuperar poco a poco la normalidad y la pandemia del coronavirus aún no cede, el español pudo viajar a la gira de Medio Oriente con su familia. "Fue realmente especial. Es hermoso ver a mi hijo, que se encuentra en continuo crecimiento", contó.
En ese sentido, la familia fue siempre un pilar clave en la vida de Bautista. "El amor que sientes por tus seres queridos es incomparable. Antes que mis padres se murieran, buscaba disfrutar cada pequeño momento que pasaba con ellos", puntualizó sobre esos encuentros. Y comentó qué le intentará traspasar a su hijo: "Si pudiera transmitirle algo sería mi tenacidad. Creo que la perseverancia para seguir luchando por las cosas es algo muy bueno y una forma importante de superar los obstáculos".
14-9 es el récord que mantiene el nacido en Castellón de la Plana en este 2021. Más allá de no haber podido levantar un título, alcanzó dos finales (Doha y Montpellier) y las semifinales del Masters 1000 de Miami, como resultados más destacados. Y en Montecarlo dejó buenas sensaciones (cayó en octavos de final contra Andrey Rublev) de lo que puede entregar en esta gira europea de tierra batida. Aún queda mucha temporada por recorrer y habrá que ver hasta donde puede llegar. No obstante, lo que nunca dejará de hacer es de pelear hasta el último punto.

