Después de las sorprendentes y tempraneras eliminaciones de los máximos favoritos de Montecarlo 2021, Rafael Nadal y Novak Djokovic, volvía a abrirse una puerta para los ‘Next Gen’ presentes en el torneo. Stefanos Tsitsipas y Andrey Rublev asumían el papel de nuevos favoritos. El griego ya se había visto las caras con Daniel Evans en dos ocasiones, y en ambas superó al británico de manera cómoda. Este hecho postulaba a Tsitsipas como claro favorito para alcanzar la final.
Tsitsipas empezó demostrando su rol, consolidando bien su primer turno de servicio y encontrando las dos primeras opciones de quiebre en el primer turno de saque de Evans. Sin embargo, el británico las supo evitar para no empezar la semifinal con mal pie.
El heleno buscó desde el principio dañar a Evans tirándole bolas altas a su zona de revés. Ese es el principal punto débil del británico, que venía utilizando mucho el ‘slice’ durante todo el torneo. Con esa fórmula, Tsitsipas encontró un break rápido en el primer set, para colocarse 3-1 arriba y con servicio. No obstante, esta ventaja se vio neutralizada instantáneamente, ya que Tsitsipas empezó a cometer errores muy inusuales que le costaron el contrabreak. El set volvía a empezar.
La verdad es que en el primer set parecía más fácil quebrar el saque del rival que mantener el propio. Volvió a quebrar Tsistipas para el 4-2 y, esta vez, sí logró confirmar la rotura y la ventaja en el primer parcial. Daniel Evans se vino abajo después de esto, y regaló su último turno de servicio del primer set con muchos errores groseros. Tsitsipas los aprovechó para meterse en el bolsillo el primer set por 6-2.
Después de un gran final de primer set, Tsitsipas soltó el brazo y empezó a minimizar dudas y a hacer valer mucho más sus armas. Hizo sufrir mucho a Evans en todos sus turnos de saque, acumulando muchísimas opciones de rotura que el griego no desaprovechó. Rápidamente logró volver a ponerse en ventaja en el segundo parcial, rompiendo para colocarse 3-1 arriba y con saque.
Tsitsipas espera rival entre Rublev y Ruud
Evans no conseguiría ni un juego más, ni en el set ni en el partido (6-2 y 6-1). Tsitsipas jugó un segundo set impecable para disipar las pocas dudas que dejó en el primero y clasificarse así para la tercera final de Masters 1000 de su carrera.

