Roberto Bautista Agut es uno de los jugadores del circuito que silban bajito: suele pasar desapercibido para las grandes cámaras y los flashes no se dirigen hacia él, pero siempre dice presente y rinde con creces. En ese sentido, superó al estadounidense Tommy Paul por 6-3 y 6-4 en la segunda ronda del Masters 1000 de Montecarlo y sigue avanzando en el certamen. Si bien cedió el servicio en dos oportunidades, el control del encuentro pasó por su serenidad para saber manejar a su rival en todo momento. En efecto, logró el segundo triunfo consecutivo contra tenistas norteamericanos y en los octavos de final se medirá ante el ruso Andrey Rublev.
Bautista trabaja para seguir avanzando en Montecarlo

