Sebastian Korda, el gato silencioso

Moldeado por su madre para ser sigiloso y moverse por la pista como un gato, este estadounidense de solo 20 años es uno de los mayores talentos que tiene la ATP.

Sebastian Korda, el gato silencioso. Foto: Getty
Sebastian Korda, el gato silencioso. Foto: Getty

Tiene solo 20 añitos, pero Sebastian Korda es sin duda uno de los chicos más prometedores del circuito ATP. Se dio a conocer al amplio público en el pasado Roland Garros, cuando en su debut, llegó hasta la cuarta ronda. Allí, Rafa Nadal le frenó los pies, pero aquella abultada derrota no le frenó para seguir creciendo e irrumpir en el Top 100 con un gran inicio de año. Situado en los octavos del Miami Open 2021, este estadounidense sueña con seguir avanzando con sigilo y promete no quedarse solo ahí.

De padre y madre tenista, y con sus hermanas siendo golfistas profesionales, era inevitable que Sebastian terminase siendo deportista. De él destacan lo ordenado que es en su juego. No hace nada mal. Es un chico con unas condiciones muy buenas y le gusta ser ofensivo y llevas las lides de los puntos. Moldeado por su madre, Regina, que llegó a ser la número 26 del mundo, es ella la que realmente creó su estilo de juego a pesar de que su padre, Petr, fue el que más foco mediático recibió al ser Nº2 del mundo y ganar el Open de Australia 1998.

“Ella le dio forma a mi juego, de la forma en la que es hoy”, comenta el joven Korda. “Cuando yo era pequeño, mi padre viajaba con mi hermana mayor, que era golfista profesional, así que yo estaba todo el día en la pista con mi madre. Hizo un gran trabajo conmigo. No tiene la fama de mi padre, pero sin ella, yo no estaría aquí”. Su mamá, una fiel admiradora de Stefan Edberg, enseñó a su hijo ciertas cosas que percibía del maestro sueco.

“Tanto mi madre como mi padre amaban cómo Edberg se movía por la pista, lo silencioso que era. Era como un gato en la red. Eso era lo que más le gustaba a mi madre, me decía que debía ser como un gato silencioso, moverme sin hacer ningún sonido y fluir por la pista. Cuando jugué el US Open ante Shapovalov y los comentaristas dijeron que era muy silencioso, eso hizo a mi madre muy feliz”, explicó ayer en rueda de prensa el estadounidense.

Korda y un entorno de altos vuelos

Aparte de que parece que tiene la cabeza más que bien amueblada y que ha sido educado a la perfección por sus padres, Sebastian tiene un entorno por el que muchos chicos pagarían. No solo sus padres han sido tenistas profesionales de mucho éxito y saben guiarle como nadie, sino que sus amistades tienen nombres como Stepanek, Lendl, Agassi o Steffi Graf.

“Creo que a nivel de experiencia, tengo uno de los mejores equipos alrededor mío. Mi padre fue campeón de Grand Slam y mi madre Top 30. Radek (Stepanek) es como mi hermano, siempre estamos en contacto. Y tener un mentor, un amigo, como Andre Agassi… creo que no se puede tener un equipo mejor. Hay mucha experiencia y mucho conocimiento en ellos. Cuando estoy con ellos, solo intento mantener mis oídos bien abiertos y escucharles mucho”, explicaba anoche.

Desde que Agassi y Korda coincidieron, el estadounidense se quedó prendado del chico. Fue el propio Andre quien pidió permiso a Petr para poder pasar tiempo juntos, como mentor. “Agassi es una persona increíble. Siempre es muy positivo y está dispuesto a ayudar. Pasamos mucho tiempo hablando por teléfono y estuve con él dos semanas en Las Vegas. Fue realmente especial poder conocerle y saber cómo piensa. Fuimos todos los días a cenar y pasamos muchas horas juntos. Para mi mentalidad en pista, Andre ha sido de gran ayuda”, asegura.

Este gato silencioso llamado Sebastian Korda es, sin duda, un perfil totalmente distinto a los que ya tenemos entre los jóvenes que ya pululan frecuentemente dentro del circuito. Quizá no haya recibido tanta atención por parte de la prensa ni sus resultados hayan llamado especialmente la atención, pero su mentalidad, su tenis y el equipo que le rodea hacen que debamos estar muy alerta ante lo que puede llegar a convertirse como jugador.

Comentarios recientes