La llegada al mundo de la pandemia alteró la realidad de la mayor parte de los deportistas profesionales. Los más perjudicados, sin lugar a dudas, fueron los situados en los escalafones inferiores de la pirámide. Esos jugadores que tratan de dejar su huella en un mundo salvaje, de sobrevivir en las sombras. Sin torneos en los que poder ganar dinero, muchos de ellos recurrieron a dar clases particulares de tenis mientras esperaban noticias de una posible vuelta de la competición al máximo nivel. Hasta qué punto fue dura la situación... que incluso los grandes jugadores se vieron mermados.
Andrey Rublev habló esta semana de cómo la llegada de la pandemia alteró sus planes a corto y medio plazo. Es importante contextualizar la privilegiada situación económica de uno de los jugadores más en forma: ha ganado más de 7 millones de dólares en prize money a lo largo de una -aún- corta carrera, ha conquistado las plazas más importantes del circuito júnior y es posible que debamos añadir alguna ganancia extra en forma de contratos con patrocinadores. Hasta ahí, todo bien; si alguien no debería sufrir en esta época, ese es él.
Sin embargo, el jugador moscovita reflexionó sobre la otra cara de la moneda, esa que a veces queda oculta y que llega a afectar a jugadores de su calado. Y es que si hay una frase que porte por bandera en su discurso, esa es la siguiente: "el tenis es un deporte muy caro". Vaya si lo es, desde luego. Rublev confesó que tuvo que replantearse todas sus decisiones próximas, y durante los cinco meses de congelación del circuito, ante la ausencia de ganancias, hizo acopio de lo que tenía. Entre impuestos y gastos... ni tan siquiera pudo comprar un apartamento.
"En 2020 pagué a los miembros de mi equipo durante los cinco meses en los que todo estuvo cancelado por la presencia del COVID-19. Por suerte no tuve que gastar nada en billetes de avión, aún pude ganar dinero, pero la realidad es que el tenis es un deporte muy caro", confesó Rublev, constatando la realidad que la gran mayoría vivió. Y si algo nos debemos cuestionar es que, si el propio ruso admite haber sufrido en sus carnes las dificultades por la pandemia... ¿cómo debieron pasarlo aquellos que ni tan siquiera juegan con asiduidad en el circuito ATP?
En busca de un récord histórico
Eso sí, en la pista Rublev mantiene el mismo hambre y fuego competitivo. Tras su victoria ante Taylor Fritz en el día de hoy, Andrey se coloca ya como el segundo jugador con más victorias consecutivas en torneos de categoría ATP 500, superando la marca de Andy Murray (21 victorias) y acercándose al récord absoluto: los 28 triunfos de Roger Federer entre Dubai 2014 y Basilea 2016. El ruso empezó a encadenar conquistas en el pasado torneo de Hamburgo, y desde entonces cualquier torneo ATP 500 acaba siendo sinónimo de título: Hamburgo, San Petersburgo, Viena y Rotterdam ya cayeron en las fauces de Rublev. ¿Será Dubai el próximo?
Most Consecutive ATP 500 wins:
28 - Federer (Dubai 2014-Halle 2016)
22 - Rublev (Hamburg 2020 - Present) --
21 - Murray (Queen’s 2016 - Barcelona 2017)
19 - Federer (Basel 2018 - Present)@AndreyRublev97 keeps it rolling - knocking out Fritz 6-3 6-1 in Dubai! pic.twitter.com/Ax02nXZUHj

