Tiene cara de niño, pero juega como un veterano. Este 9 de febrero, Carlos Alcaraz lo recordará siempre como el día en el que consiguió su primera victoria en un Grand Slam, en el Open de Australia 2021. El murciano mostró un nivel de tenis brutal y nunca dejó que Botic Van de Zandschulp tuviera opción ninguna. 6-1 6-4 6-4 para el murciano, que se mostró comodísimo y con un nivel de confianza brutal.
Había muchas ganas de ver a Carlos Alcaraz en su debut en un torneo de Grand Slam y por lo visto en los primeros compases del encuentro, parecía que lo había hecho toda la vida. Con un temple que asustaba, el murciano comenzó a repartir juego con su saque y su derecha ante un Van de Zandschulp (complicadito el nombre) que levantaba los brazos, preguntándose qué hacer para frenar el vendaval que le venía desde el otro lado de la pista.
Intentaba tirar hacia adelante para quitarle la iniciativa de los puntos, pero no había forma. El español se encontraba muy cómodo sobre la pista y eso se demostraba en el marcador. Ayudaba el neerlandés, todo hay que decirlo. Muy mal Botic al servicio (apenas un 30% de primeros), pero todavía peor desde el fondo, con infinidad de errores. Cierto que provocado por el buen tenis de Carlos, que no fallaba apenas nada y le presionaba con golpes muy planos y potentes. El holandés quería quitarse el pie de la garganta, intentando buscar el winner a la desesperada, pero en poco más de 20 minutos, Alcaraz se apuntaba la primera manga llevándose 26 de los 35 puntos jugados. Una locura.
Siguió al mismo nivel Carlos, que comenzó el segundo set con break, pero a partir de ahí, Van de Zandschulp empezó a encontrarse mejor desde el fondo, fallaba menos y eso igualó el partido. También, comenzó a atacar más los segundos saques de Alcaraz y a cambiar un poco las velocidades. Eso le hizo recuperar el break perdido y ponerse por delante, pero Carlos no se dejó comer terreno ante el crecimiento de su rival, sacó de nuevo la escopeta y repartió bolas a las líneas para volver a quebrar el saque del holandés y colocarse con dos sets a cero en el marcador.
Tercer set muy parejo
A estas alturas de encuentro, todo estaba muy igualado. Los dos tenistas controlaban sin problemas sus servicios y se citaron cara a cara con ese cuatro iguales en el luminoso. Botic sufrió las acometidas de un Alcaraz que quería ya la victoria y celebraba cada punto que le acercaba a ella. Tras varias intentonas y en un juego bastante largo, el español lo logró y luego, con su saque, terminó cerrando su pase a la segunda ronda, asombrando a todos con su juego en la que ha sido la primera de las muchas victorias que seguro conseguirá en un Grand Slam en su carrera. Hurkacz o Mikael Ymer, su próxima rival.

