La mañana del martes ha comenzado con una noticia que el circuito tenístico venía esperando con ganas, ansia e ilusión: la fecha de regreso a las pistas de Roger Federer. El suizo anunció en 'SRF' su vuelta a las canchas el próximo 8 de marzo, en el torneo de Doha. Una parada meditada por el campeón de 20 Grand Slams, después de bajarse del Open de Australia.
"Llevo mucho tiempo pensando en cuándo y dónde volver. Australia llegó demasiado pronto para mi rodilla", afirmó el de Basilea. "Y eso duele. Es uno de los lugares donde más amo jugar. Pero quería regresar a un torneo más pequeño para no estar completamente concentrado y donde el estrés también fuese un poco menor. No jugaré torneos porque sí. Si la familia o el cuerpo no funcionan, pararé".
Después de Doha, Federer tendría pensado jugar un torneo más antes de, si el cuerpo rinde bien, hacer algún alto en tierra batida. "Intentaré volver a jugar en tierra batida. Todo, por supuesto, sabiendo que lo importante es Halle, Wimbledon, los Juegos Olímpicos y el US Open. En los últimos meses he estado mucho en rehabilitación y acondicionamiento. Tuve que pasar por eso, pero siempre lo disfruté".
Federer también admitió seguir teniendo esas ganas, y nunca desconectó de la competición que se disputaba. “Quiero celebrar grandes victorias de nuevo. Y para eso estoy listo para seguir por un camino largo o difícil. En este tiempo pensé que no seguiría mucho el deporte y estaría más ocupado con mis hijos y mi rehabilitación. Pero me sorprendió seguir comprobando resultados y viendo partidos. Y normalmente no hago eso si no participo en un torneo".
La familia y el tiempo libre, muy presentes
"Quiero poder ir a esquiar con los niños y con Mirka. O ir de excursión, jugar al baloncesto o empezar a jugar a hockey sobre hielo: todavía tengo muchos sueños. Para eso necesito estar bien físicamente y no quiero golpear mi cuerpo demasiado (...). Ahora he asumido más el papel de mariscal de campo, el organizador de mi familia. Sabía exactamente lo que estaban haciendo mis 4 hijos y me aseguré de que no llegáramos tarde a ninguna parte. Me convertí en el guía de la familia".

