Mauresmo vuelve a abrir el debate: ¿Partidos femeninos al mejor de cinco sets?

Mauresmo volvió a abrir el debate acerca de la posibilidad de que los partidos femeninos de Grand Slam se puedan jugar al mejor de cinco sets.

Amelie Mauresmo. Foto: Getty Images
Amelie Mauresmo. Foto: Getty Images

La ex jugadora francesa Amelie Mauresmo concedió unas palabras a Eurosport para analizar lo duro que fue para ella dar el paso a los banquillos y más en concreto por su unión con Andy Murray. Además, la ex número uno del mundo reconoce que estaría bien que en el tenis femenino se jugara partidos al mejor de cinco sets en los Grand Slams.

Continúa siendo uno de los temas más comentados en la actualidad tenística en estos últimos meses. ¿Deberían las jugadoras jugar los Grand Slams al mejor de cinco sets? Mauresmo lo tiene claro y afirma querer haber jugado bajo estas condiciones: "Me hubiera gustado jugar una final de Grand Slam al mejor de cinco sets. Si en el tenis femenino se jugara bajo estas reglas creo que hubiesemos progresado aún más y llegado a otro nivel físico y también deportivo". El último partido femenino al mejor de cinco sets data de la final de la WTA Finals en 1998 entre Martina Hingis y Lindsay Davenport.

La ex tenista francesa fue una de las primeras personas en confesar su homosexualidad en el mundo de la raqueta. Lo hizo con 19 años y después de llegar a la final del Open de Australia: "No llevé bien todo lo mediático que se generó tras mi anuncio. Era una persona muy joven cuando manifesté mi orientación sexual. Fue muy duro para mí, pero rápidamente la gente se olvidó de eso y comenzaron a hablar más sobre mi tenis y el éxito que tuve en los grandes torneos. Al contrario que en lo otro, fue muy fácil por llevar el reconocimiento que me gané tras todo lo conseguido en la cancha".

Andy Murray explicó que recibió muchas críticas por su unión con Amelie Mauresmo por la única razón de ser mujer, algo que la propia francesa opina: "El recibimiento que tuve por entrenadores, jugadores y demás miembros pertenecientes al tenis fue muy duro, pero con Andy todo funcionó muy bien. Creo que no me respetaron por el simple hecho de ser mujer y el no haber entrenado nunca a ningún tenista con anterioridad. Aprendí mucho de esa experiencia. Cuando Andy vino a buscarme pensé que era una broma y que no podría aportarle nada nuevo después de su experiencia con Ivan Lendl. Tuve una gran responsabilidad".

Las semanas estando en la Fed Cup ayudaron en su proceso

Para finalizar, Amelie Mauresmo sorprendió a todos afirmando que al terminar su carrera como tenista profesional, nunca pensó en pasarse a los banquillos: "Nunca pensé en ser entrenadora. No me sentía capaz de poder desempeñar una labor de ese tipo. Las semanas en las que estuve participando en la Fed Cup me ayudaron para mi desempeño en los banquillos", concluyó Mauresmo que hace unos meses finalizó su relación profesional con Lucas Pouille.

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