Antiguo Presidente de la ATP, se puede decir que Chris Kermode dejó un buen legado y se libró de lo peor, una pandemia mundial que ha puesto patas arriba toda la industria tenística. El británico concedió una entrevista reciente a 'Tennis Podcast', donde repasó algunos temas de su mandato y opinó sobre el futuro de la PTPA que lidera Novak Djokovic.
"Fue un honor liderar la ATP", expresó Kermode cuando recuerda sus años de gobierno. "Hubo momentos muy estresantes, pero fue bonito haber tenido la oportunidad de liderar un deporte mundial. Los números que dejamos son muy buenos y estoy orgulloso de ello, la facturación creció de los 97 millones de dólares en 2013 a 150 millones en 2018, el premio en metálico ha pasado de 85 a 135 millones en el mismo período, y el número de los jugadores que han ganado más de un millón de dólares se ha incrementado en un 90%. El crecimiento real, sin embargo, fue el de las ganancias para los jugadores entre el nº 50 y 100, aumentado en un 69%, y el de los tenistas entre el nº 150 y 200, aumentado en un 65%. Hubo una redistribución del dinero a los jugadores de menor rango”.
Su opinión de la PTPA y la necesidad de seguir redistribuyendo el dinero. “Esta no es la primera vez que sucede. A veces sucede que los jugadores quieren algo, pero la Junta no lo aprueba, por lo que no pueden hacer lo que quieren que suceda. Por el momento tenemos que observar lo que pasa con la PTPA, personalmente no creo que esta iniciativa vaya a tener un gran impacto al final, pero es un mensaje que hay que escuchar. Lo tienen, están los miembros de la Junta, están representados adecuadamente. El problema es que las necesidades del número 1 en el mundo son diferentes a las del 2000 y estas dos cosas son difíciles de conciliar.”
“No sé cuáles son las intenciones de Djokovic, no puedo juzgar. Creo que deberíamos tener mucho cuidado al hacer declaraciones generales que quizás sean sugeridas por personas que no tienen nada que ver con el tenis. Mientras era director ejecutivo, una de las cosas que leía a menudo era que estábamos poniendo demasiada energía en jugadores de menor rango. Los números sugieren que esto no es cierto. Para estos jugadores ciertamente es muy difícil ganar lo suficiente para poder mantenerse, pero también es cierto que los torneos Challenger no son rentables, por lo que hay que asegurarse de que el sistema sea sostenible. Y esto abre la cuestión de definir qué es y cuándo se es un "tenista profesional". Necesitas tener un sistema en el que no sea posible que un jugador pase de 10 a 15 años en el circuito Challenger. Los Challengers son una categoría de transición para llegar al circuito ATP, no un lugar para dedicar toda tu carrera”.
Una política antimaltrato, ¿es posible en la ATP?
“En las ligas americanas hay contratos muy precisos entre jugadores y ligas. En el tenis es mucho más complicado imponer condiciones de este tipo en un deporte individual. No creo que la PGA tenga tales reglas, por ejemplo. En el pasado se evaluó si los hechos hechos públicos habían dañado la reputación del juego, y en ese caso se pudo intervenir. Quizás podríamos hacer que la Unidad de Integridad del Tenis se encargue de estas cosas también”.

