No es la primera vez ni será la última vez que la norteamericana Serena Williams intenta trasladar de forma pública la desigualdad que ha vivido durante su etapa como jugadora de tenis profesional. Afroamericana, algo realmente singular y excepcional en un deporte de blancos, la exnúmero 1 del mundo ha comentado en muchas ocasiones las dificultades que ha pasado en todo ese proceso hasta convertirse en la mejor tenista de la historia, o al menos en uno de los mayores iconos de la histria del tenis.
En una charla reciente con Kelly Clarkson, la de Michigan expresa, entre otros diversos temas, su experiencia dentro de un mundo para el que su condición no parecía preparada ni bienvenida. Serena actualiza su discurso y reivindica la necesidad de ser uno mismo.
"Hubo tantas cosas que tuve que superar... Incluso ser yo misma era ser diferente. En particular, en el tenis, que es un deporte en el que nadie se parece a mí, al menos al principio, realmente no puedes expresarte, o se ve como algo malo. Hay un doble rasero en todo lo que hacemos. Esa es la sociedad en la que vivimos, y se necesitan generaciones para cambiar".
Un pensamiento: ser la mejor persona en todo momento
"Creo que la parte más importante es ser siempre tu verdadero yo y siempre ser humilde y amable. Y eso es lo mejor que puedo hacer. Al final, realmente siento que las cosas se igualan en algún momento. Solo trato de ser la mejor persona que puedo ser".

