Alejandro Davidovich está dejando claro en este Masters 1000 de París que la pista cubierta le sienta realmente bien. Ya demostró su capacidad para el juego agresivo desde el fondo en Colonia, y es en la capital francesa donde tiene la oportunidad de acabar el año de manera increíble. Para meterse en cuartos de final tendré que vérselas con quien precisamente le apartó de las semifinales del torneo alemán en su segunda semana (Colonia 2.) después de ir ganando por 6-2 y 5-2, el argentino Diego Schwatzman, quien busca un pase para las Finales ATP.
Al borde del top-50, y sumando ya ocho victorias bajo techo en su carrera ATP, el juego del español está creciendo a pasos agigantados alejado de cualquier condicionante climático. Sus golpes, rapidísimos cambiando de dirección y con mucha agresividad para ganarle metros al rival, sumado a su estado de confianza, han catapultado a Alejandro hacia el lugar en el que todo jugador desea estar. En 2021 tocará mantenerse y seguir creciendo.
"Me veo con muchisíma confianza y estoy progresando cada día. Mi meta es acabar el año alrededor del Top-50. Si logro terminar ahí pues será extraordinario. Estoy muy feliz del progreso que estoy teniendo esta temporada, con partidos de enorme exigencia. Uno quiere marcharse de vacaciones pero estoy disfrutando en la pista y me siento muy bien en ella".
Es esa confianza la que ha cambiado su manera de enfocar los partidos ante los mejores del mundo. Mañana tendrá una dura prueba ante Schartzman, número 9 del mundo, y la diferencia con respecto al US Open será importante. "En el US Open, ante Sascha Zverev, me sentía muy inferior a él. Y creo que se pudo ver con mi actitud en la cancha y por la forma en la que competí durante ese choque. A raíz de ese momento, logrando victorias y agarrando confianza, puedo chocar ante un Top-10 sabiendo que puedo hacerle partido o incluso ganarle".
Su último preferente ante Schwartzman, dramático.
"Con Diego jugué hace poco, y digamos que tuve el partido prácticamente en el bolsillo. Pero me puse muy nervioso y me remontó. Es un tremendo jugador y juega muy bien. Ahora me toca descansar pero estoy realmente contento. Al final, cada encuentro es distinto. A Diego le tengo muchas ganas y es un enorme jugador. Es sólido, veloz... cualquier cosa puede pasar. Quiero seguir haciendo mi tenis y ya veremos qué pasa mañana".

