Que Gabriela Sabatini cumpla 50 años siempre es una noticia agradable, sobre todo viendo lo bien que se conserva. Sin embargo, al mismo tiempo también nos genera tristeza pensar que lleva ya retirada 24 años, casi media vida. En una entrevista con SwissLife, la leyenda argentina repasa alguna de sus experiencias dentro de la pista, cuenta por qué tomó la decisión de colgar la raqueta siendo todavía joven, y concluye relatando en qué se distrae actualmente y cómo ha llegado a encontrar la paz absoluta en su día a día.
- Cincuenta años de experiencias
“Me siento una persona joven, lo que también se debe a mi estilo de vida. Empiezo todos los días con deportes si es posible, me gusta andar en bicicleta, trotar y nadar mucho, me limpia y me mantiene firme. También soy muy activa en otros aspectos y viajo con frecuencia. Esto me ayuda a mantenerme mentalmente joven”.
- El precio de ser una joven promesa
“Hubo momentos en los que estaba más concentrado en lo que los medios y los fanáticos esperan de mí que en lo que yo quiero. Y eso fue antes de las redes sociales. Para los jugadores jóvenes, esta presión es hoy mucho mayor. Al comienzo de mi carrera profesional era realmente muy introvertido y tímido, tampoco hablaba muy bien el inglés, por eso las entrevistas con los medios internacionales me parecieron un suplicio”.
- Rivalidad con Steffi Graf
“Steffi fue un golpe de suerte para mí. Sacó lo mejor de mi tenis y fue una persona muy decente y reservada fuera de la cancha. Ganar aquel US Open contra ella fue el momento más importante de mi carrera tenística. Después de todos los años de esfuerzo y dedicación, mi sueño se hizo realidad. Nunca podría haber imaginado tanta alegría y sensación de liberación y comencé a disfrutar aún más del tenis. Con los años, cuando dejamos de jugar al tenis, se desarrolló una amistad entre nosotras”.
- Decisión de retirarse a los 26 años
“Ya había estado en la gira profesional durante doce años y me sentía muy cansada y desmotivada. Cuando me desperté, pensé: ‘Ahora tengo que volver a entrenar, aunque realmente no quiero’. Hablé con un psicólogo y con el tiempo me di cuenta: ‘Ya es suficiente’. Siempre he escuchado mi convicción interior en la vida, y esto también es autodeterminación. Y por eso estoy en paz con mis decisiones”.
- Un futuro repleto de paz
“No soy del tipo de lista de deseos. Solo quiero vivir tan libremente en el futuro como lo hago hoy. Y espero poder visitar nuevos lugares nuevamente pronto, India y Marruecos me atraen mucho. Trato de disfrutar de mi vida diaria. Quizás la pandemia del coronavirus también tenga su lado bueno: enseñarnos que no podemos controlarlo todo y que debemos apreciar más el presente, la libertad y a nuestros amigos”.

