¿Qué puede aportar Ferrero a Shelton?
Analizamos los aspectos en los que puede influir Juan Carlos para elevar el techo competitivo de Ben: parece una unión ganadora... que ha revolucionado el gallinero.
Tras mucho deshojar la margarita, Juan Carlos Ferrero ya tiene nuevo proyecto profesional de cara a 2027. El de Ontinyent afrontará una nueva aventura cargando aún, quizás, con la sombra invisible de lo logrado junto a Carlos Alcaraz, a quien hizo crecer tenísticamente, jugando un rol fundamental en la explosión de un talento irrepetible. Muchos, quizás, exigirán a Juanki una previsión similar en su trabajo con su próximo pupilo: el entrenador valenciano se ha autoimpuesto una vara muy complicada de alcanzar en un deporte que no espera a nadie y que demanda rendimiento... y Alcaraz, claro, solo hay uno.
Ben Shelton no entraba en las quinielas de ningún analista. El estadounidense se ha convertido en el tapado perfecto y, a la vez, una opción muy jugosa para que Juan Carlos siga demostrando su valía en los banquillos. En las previsiones no se encontraba, eso sí, por dos motivos: la rumorología jamás había apuntado a él en el pasado, gracias a la sólida y asentada estructura que el estadounidense tiene en su banquillo desde su llegada a la élite (con su padre, Bryan, en el centro de operaciones)... y por las complicaciones logísticas, claro: parece complicado que Shelton pase la mayoría de su tiempo y bloques de entrenamiento en Villena, motivo de discordia entre Ferrero y el entorno de Alcaraz y una medida que veremos cómo adapta a su trabajo con el estadounidense.
Ben Shelton anunciou Juan Carlos Ferrero, ex-técnico de Carlos Alcaraz, como novo integrante de sua equipe e falou, em entrevista exclusiva à ESPN, sobre como tomou essa decisão. Ferrero treinou Alcaraz desde os 12 anos, mas os dois encerraram a parceria de forma inesperada em 2025. Desde então, diversos tenistas demonstraram interesse em contar com o treinador, até que ele aceitou a proposta de Shelton! 📷 Clive Brunskill/Getty Images #TenisNaESPN
— ESPN Brasil (@ESPNBrasil) November 1, 2026
Los motivos por los que Ferrero puede convertirse en la pieza que necesitaba Shelton para dar un salto de nivel
En cuanto a lo tenístico y profesional, eso sí, la combinación parece ganadora. Encaja. Hace click. A sus 24 años, y con varias temporadas completas en el circuito a sus espaldas, Ben demuestra ambición con este movimiento. El estadounidense viene de firmar la mejor temporada de su carrera, volviendo a ganar el Masters 1000 de Canadá, triunfando en todas las superficies y llegando en el US Open 2026 a su primera final de Grand Slam... pero siente que no es suficiente. El hambre de dar un paso más, de dotar de una nueva dimensión a su tenis, se demuestra en decisiones así: sin miedo a salir de su zona de confort, a escuchar a nuevas voces que inculquen dictados que eleven su techo como tenista.
Juan Carlos llegará a una estructura de trabajo bien asentada... pero ni mucho menos tóxica. Son muchos los jugadores y entrenadores que han alabado la relación profesional entre Bryan y Ben, quienes a pesar del parentesco no soportan cargas como las de otras relaciones (ejem, Stefanos y Apostolos... y otros tantos). El carácter analítico y a la vez tranquilo del extenista estadounidense debería combinar bien con el de Juan Carlos: el ambiente de trabajo parece siempre animado, distendido, abierto a nuevas opiniones e inputs externos. ¿Cómo puede convertir Juan Carlos en un jugador aún más dominante a Shelton?
Carácter y serenidad en pista: una presencia que calme los impulsos de Shelton
Hemos visto a Ben pasarse de revoluciones en repetidas ocasiones dentro de la pista. Su exuberante físico y potencia se convierten en ocasiones en el perfecto ejemplo de que la potencia sin control no sirve de nada. ¿Cuántas veces se ha venido el estadounidense arriba tras un gran golpe, espoleado por esa sensación de poder hacer de todo dentro de la pista, para luego encadenar errores no forzados por el poco margen de error con el que juega? Ferrero tuvo un efecto tranquilizador sobre Alcaraz en muchas ocasiones: con solo una mirada, solo buscando su semblante, Carlitos era capaz de recuperar los esquemas mentales de su tenis y bajar las revoluciones, un problema extendido en el tenis de Shelton y en el que Juan Carlos puede echar una mano gracias a la serenidad que transmite dentro de la pista.
Una mejor construcción del punto, empleando todas las bazas disponibles
La materia prima con la que trabajar es fabulosa... pero limitada. Ferrero es plenamente consciente del potencial de Shelton, pero también de sus puntos débiles. A estas alturas de la película, pensar que Juan Carlos puede transformar el revés del estadounidense en clase mundial parece más una utopía; por el contrario, el de Ontinyent es experto en crear planes de juego y explotar todas las esquinas de la pista, reforzando la toma de decisiones después del servicio. Él mismo fue uno de los precursores en el circuito del combo saque-derecha, jugada explotada hasta la saciedad por Ben... pero su tenis no se limitaba a esta jugada: qué hacer con el tercer y cuarto golpe cuando tus dos primeras armas no son suficientes es una de las asignaturas pendientes del estadounidense, algo en lo que Juan Carlos siempre fue experto. Explotar su derecha al completo, abriendo la pista con ángulos en el tercer y cuarto golpe, con más paciencia para asestar el golpe definitivo y sin necesidad de subir a la red de forma inconsciente: quizás esto, a nivel tenístico, sea el área en el que más puede elevar el suelo competitivo de Shelton el entrenador de Ontinyent.
El juego de pies: pasar de ser un búfalo a un buen boxeador
Técnicamente, el revés de Shelton es limitado. ¿Cómo mejorar por ese lado de la pista? La apuesta es clara: llegar mejor colocado a golpear en carrera, adaptar tus esfuerzos cortos a encontrar el punto dulce de la bola con mayor facilidad. No es fácil arrastrar la carrocería que arrastra Shelton, un tipo que mueve mucha musculatura y, por tanto, a veces sufre en los desplazamientos laterales. El objetivo es que la potencia se integre en el juego de pies de manera más eficiente: que Ben, a través de ejercicios y repeticiones hasta la saciedad, sepa sacar partido plenamente a su manera de desplazarse en pista, sin ceder tanto terreno al invertirse de derecha, dominando aún más el centro de la pista sin excederse en cuanto a energía. Nadie mejor que Ferrero, que ha visto de primera mano la evolución del juego de pies de Alcaraz (y que también era un fabuloso tenista en este aspecto), para economizar sus movimientos dentro de cancha.
Carácter ganador y experiencia en momentos ganadores
Va sobrado Shelton de ambición, mentalidad competitiva y falta de miedo ante los mejores: quizás, eso sí, falte un plus de autoconvencimiento cuando 'las papas queman', en los momentos más importantes del partido. Ahí, la serenidad de Ferrero, su experiencia al más alto nivel y sus constantes indicaciones desde el banco que aluden a confiar en el plan, pueden convertirse en un nuevo y magnífico aliado de Shelton. Juanki ha estado al otro lado de la pista en finales y títulos de Grand Slam, con más momentos cercanos a la cumbre que su padre en su periplo como jugador: una voz que refuerce a su nuevo pupilo en dichos instantes puede acabar marcando la diferencia. ¿Será Juan Carlos lo que necesitaba el reciente finalista del US Open? ¿Volveremos a ver al de Ontinyent llevar a la cima a uno de sus pupilos? El tiempo dirá: primer encuentro, en Turín, dentro de un par de semanas (sin empezar a trabajar aún juntos, pero hacia allí acudirá Juan Carlos para varias galas de la ATP). Preparen las palomitas.