Roland Garros 2020. Análisis final femenina: Iga Swiatek vs Sofia Kenin
Con 19 y 21 años respectivamente, París verá una de las finales más jóvenes de los últimos tiempos. Será el primer enfrentamiento entre polaca y estadounidense.
De todos los pronósticos que podíamos imaginar al comienzo del torneo, podemos confirmar que ninguna persona del mundo pensó en estas dos jugadoras para una hipotética final. Iga Swiatek y Sofia Kenin, serán ellas y no otras las que salgan este sábado a la Philippe Chatrier a disputarse el título de Roland Garros 2020, el tercer y último Grand Slam de la temporada. La polaca, fuera del top50, ha sido el gran descubrimiento de la edición, agarrando ese papel de ‘Cenicienta’ que siempre nos regala este evento. Por su parte, la estadounidense será la representante del top10 en la última ronda del cuadro, aunque su mejor lugar dentro del ranking no le asegura partir como favorita al triunfo. Un partido inesperado, abierto y cargado de emoción que a continuación vamos a desgranar a través de algunos detalles importantes que deberemos tener en cuenta.
La verdad es que, por mucho, que nos sorprenda ver a Swiatek es una ronda tan avanzada de Grand Slam, si estudiamos sus números a lo largo del torneo no existe ninguna duda de que ha sido la mejor jugadora. Seis partidos, seis victorias y ningún set perdido. Como lo oyen. Ni Vondrousova, ni Bouchard, ni Podoroska, ni siquiera Simona Halep en los cuartos de final encontraron la manera de hacerle cosquillas. La superioridad de la polaca es tal que tan solo ha perdido 23 juegos en sus seis compromisos hasta el momento. Un planteamiento ultra ofensivo que, sumado a una táctica valiente y consensuada, han llevado a Iga a acumular varias palizas en el torneo. Jugando así, parece difícil que alguien le pueda frenar.
Ese reto será el que tenga Kenin mañana, bloquear los tiros ganadores de su rival a través de una defensa a ultranza pero sin olvidarse de los tiros ganadores, los que definitivamente ayudan a salir vivo de esta superficie. La estadounidense no ha tenido un camino tan armonioso hasta llegar a la final, jugadoras como Samsonova, Bogdan, Ferro o Collins consiguieron robarle un parcial, algo que no logró Petra Kvitova en su último asalto, la tenista que quizá más papeletas tenía para ponerle en complicaciones. Pero la cabeza de serie número 4 se mantuvo sólida en cada momento, sobre todo en esos terceros sets donde siempre demostró ser la rival más fuerte. Solo tiene 21 años, pero esta mujer empieza ya a caminar con unas maneras muy diferentes a las de hace una temporada. Podemos decir que el éxito le ha sentado bien.
Ese éxito comenzó a construirse en 2019, donde Sofia se gana el premio a la jugador con mayor evolución de la temporada. Inmediatamente, la tenista oriunda de Moscú arrancó el 2020 con una mirada distinta, hasta que en el Open de Australia destapó el tarro de las esencias y se coronó campeona. Más adelante llegarían los octavos de final en el US Open y ahora la final en Roland Garros. O lo que es lo mismo, un balance de 16-1 en territorio de Grand Slam. Vamos, que la norteamericana ya ha superado esa barrera de sudoración y presión en la que muchas otras se enganchan cuando pisan los grandes escenarios. Eso sí, la tierra batida la odiaba desde pequeña, aunque después de esta quincena seguramente haya cambiado su pensamiento. Cada ronda que pasa la hemos visto jugando mejor, más suelta, más cómoda, con más cara de ganadora.
Pero no nos olvidamos de Swiatek, una chica de 19 años que ha decidido ocupar la pantalla al completo y decir ‘Aquí estoy yo’. Hacía un par de años que le seguíamos el rastro, que conocíamos su juego, es lo que tiene hacerlo bien en el circuito junior, que su apellido queda inmediatamente registrado. Pero el circuito profesional es otro mundo y, hasta ahora, la mayor noticia que habíamos tenido sobre Iga era una final en Lugano, la primera de la polaca en el circuito oficial. Mañana será la segunda, en un escenario tan emblemático como la Philippe Chatrier, donde podría inaugurar su palmarés. Ella, que conquistaba hace un par de años la hierba de Wimbledon siendo una junior, es ahora quien se encuentra a un suspiro de reinar sobre la tierra batida parisina. Serán las nuevas condiciones, que nos han cambiado a todos.
Más allá de todos esos datos, cabe destacar que Swiatek todavía sigue viva en el cuadro de dobles, donde hoy disputará las semifinales con su compañera Melichar. Claro que, teniendo en cuenta que ha llegado a la final individual tras solo siete horas de juego, quizá el factor físico tampoco sea el más relevante. Sí lo será la experiencia, un globo que, pese a llevarse tan solo dos años de diferencia, estará en la mano de Kenin. Dos mujeres que ya han firmado un resultado histórico pero que todavía tienen fuerza para cruzar una pantalla más. Será el primer enfrentamiento entre ambas, por lo que habrá que sumar también la dificultad de descubrirse en directo, en toda una final de Grand Slam. Con todos estos datos, ¿a quién veis favorita?