Si la pelota no se mueve, y las condiciones tampoco la ayudan, habrá que buscar soluciones. Es lo que viene pensando el norteamericano John Isner, quien ha bajado aún más la tensión de su cordaje para que la pelota pueda salir despedida con más facilidad. Según cuenta Matthew Willis, el de Greensboro ya venía encordando su raqueta en el US Open a 42 libras (19 kilos), pero en Roland Garros, dadas las circunstancias, Isner está encordando a 36 libras (16 kilos), sin apenas control pero evitando desgaste en sus articulaciones. Un nuevo detalle fruto de las especialies condiciones de las pelotas y el clima.
Courier: Isner strung at 42lb's tension at USO. Now at Roland Garros @ 36lb's. Looser strings giving him the extra power required to hit through these slow conditions w slow balls

