El ojo de halcón en directo: ¿el futuro del tenis?

Durante este Us Open, todas las pistas prescindieron de los jueces de línea a excepción de las dos principales. ¿Formará parte de nuestro deporte pronto?

Carlos Navarro | 11 Sep 2020 | 21.32
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El incidente de Djokovic con la juez de línea. Fuente: Getty
El incidente de Djokovic con la juez de línea. Fuente: Getty

Este Us Open 2020 ha estado marcado por los elementos sorpresa. Cosas diferentes que han hecho de esta edición un torneo realmente único, vivido bajo unas circunstancias muy duras pero en el que, a pesar de todo, estamos disfrutando de un tenis de magnífico nivel, tanto en el lado masculino como en el femenino. Una de las innovaciones implementadas por la pandemia (cuanta menos gente forme parte de la burbuja y esté presente en el BJK Tennis Center, mejor) es la del sistema automatizado de ojo de halcón para cantar todas las pelotas.

Durante el Masters 1000 de Cincinnati, ninguna pista gozó de este sistema. Fue el primer torneo oficial mixto que se disputó bajo los cantos electrónicos, sin presencia de jueces de línea, únicamente con un juez de silla cuya labor queda sensiblemente reducida. De cara al Us Open, sin embargo, tanto la pista Arthur Ashe como la Louis Armstrong han mantenido el sistema tradicional. En principio, nada podía salir mal... hasta que el incidente de Novak Djokovic y su pelotazo fortuito a una de las jueces de línea volvió a abrir el debate. ¿Debe el tenis adoptar este sistema de forma permanente?

Fue un incidente totalmente desafortunado, un caso que nunca llegó a pasar por la cabeza de los organizadores del Us Open. Pero ha abierto un melón interesante. ¿Por qué, después de un torneo exitoso en su implementación como el de Cincinnati, se decidieron mantener a los jueces de línea en las dos pistas principales? ¿Cuáles son los motivos detrás del cambio de criterio? Stacey Allaster, la directora del Us Open, respondió en el New York Times a esta cuestión.

"No estábamos seguros de si iba a funcionar, así que lo que queríamos asegurar era tener cierto equilibrio, que nunca fuese a haber ningún problema en las pistas principales, tanto la Arthur Ashe como la Louis Armstrong. Sabíamos que, en caso de que el sistema fallase en las pistas exteriores, seguiríamos teniendo tenis en las principales. A día de hoy, sabemos que si los jugadores no están contentos con algo nos lo dirían, y todavía ningún jugador me ha venido a hablar de este tema".

"A todos los jugadores les ha gustado, porque dejas de poner en duda cualquier decisión", dice del nuevo ojo de halcón Thomas Johansson, ganador de un Grand Slam y actual entrenador de Goffin. Sin embargo, no todo el vestuario comparte los motivos esgrimidos por Allaster. El incidente de Djokovic hizo pensar a jugadores y entrenadores, y muchos de ellos han dado con una razón principal por la cual se mantienen los jueces de línea en las pistas principales: los patrocinios. Concretamente el de Ralph Lauren, la marca que viste a todos los jueces.

"Los jugadores han estado muy cabreados porque no se ha instalado en todas las pistas, pero hay un motivo por el que esto ha pasado: Ralph Lauren", declaraba también el sueco. La directora del Us Open contrarrestó sus palabras comentando que el patrocinio de la marca de ropa era "una de las muchas razones" por el cual se mantuvo el método tradicional. Ante la aceptación general de este método, sin embargo, también existen diferentes contras. ¿Qué pasará con el trabajo de muchos jueces de línea?

En grandes torneos como los que forman parte del circuito ATP, los cambios se harían notar. En este Us Open, la reducción en jueces ha sido espectacular: de los 350 que suele haber en total se ha pasado a 74. Se acabaría con uno de los elementos más antiguos y representativos del tenis, los jueces de línea. Para algunos, sin embargo, esto no es más que un paso más de la evolución natural del deporte. Es el caso de Carlos Silva, director de la exhibición World Team Tennis, que lleva tres años utilizando este sistema.

"Es el momento. Todos los jugadores le pegan a la bola durísimo: es imposible que el ojo humano vea mejor la bola que un ordenador". Desde el punto de vista económico, el elevado coste de este sistema sustituiría el alojamiento o la comida de todos los jueces de línea. Además, en cuanto a la fiabilidad del sistema, durante este Us Open solo hubo 14 errores en los más 225,000 decisiones tomadas por este ojo de halcón, errores que provienen más por la parte humana que se encarga del control del mismo.

Solo el tiempo dirá hasta qué punto este método podría tener éxito, pero parece claro que el tenis ha dado un paso importante de cara a su uso. En Roland Garros, eso sí, volveremos a ver en la Chatrier y resto de pistas a los míticos jueces de línea franceses. ¿Normalidad o algo obsoleto? Juzguen ustedes mismos.