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Wawrinka: “Sería injusto incluirme en el mismo grupo que el Big4”
El suizo da su opinión sobre el debate jerárquico que existe sobre su relación con Federer, Nadal, Djokovic y Murray. “Creo que estoy detrás de todos ellos”.
Ha ganado a Federer, ha ganado a Nadal, ha ganado a Djokovic y ha ganado a Murray. Ha ganado el Open de Australia, ha ganado Roland Garros y ha ganado el US Open. Con todas estas pistas, solamente un nombre cumple con el perfil que buscamos: Stan Wawrinka. Uno de los grandes protagonistas del circuito masculino en los últimos seis años. Sin embargo, todos esos éxitos no le han permitido comer en la misma mesa que el Big4, o al menos así lo ve él. En una charla con el Daily Mail durante esta cuarentena, el de Lausana se define como jugador y confiesa dónde está su lugar en la historia.
“Sinceramente, creo que sería injusto incluirme en el mismo grupo que el Big4, ellos están en una liga completamente diferente a la mía. Sería injusto para Andy también, estos tipos han estado ganando todo durante quince años, ya sean Grand Slams, torneos de Masters 1000 o Copas de Maestros. Andy ganó casi cincuenta títulos en su carrera. Yo tuve 4-5 años buenos, fue algo increíble, pero estoy detrás de ellos. Tal vez delante de otros jugadores, pero detrás de ellos”, señala el helvético, siempre humilde en su manera de entender la vida.
¿Está a la altura del Big4? ¿Pertenecen él y Murray a un grupo de solo dos personas? Lo que está claro es que a Stan the Man ya nadie le quitará nunca la sensación de ser campeón de Grand Slam. Concretamente, de tres de ellos. “Creo que ganar el Open de Australia en 2014 fue la mejor sensación de todas, supongo que por ser la primera. El US Open de 2016 fue probablemente el camino más difícil. Roland Garros 2015 creo que fue, de los tres, donde logré jugar un nivel de tenis más alto”, recuerda con cariño sobre las tres citas que le vieron reinar.
Esta semana, en plena primavera, nuestras mentes se trasladan directamente a Roland Garros, allí donde Wawrinka consiguió tumbar a un Djokovic que soñaba con reinar en París y que, finalmente, se encontró acorralado ante el mejor revés a una mano del tour. Así recuerda el suizo aquella final. “Había salido a cenar con mi equipo la noche anterior, luego regresamos al hotel y nos sentamos a hablar sobre todo lo sucedido, nada más, fue de lo más normal. Digamos que tengo mi propia manera de hacer las cosas, de intentarlo hacer lo mejor que puedo, así que no hay una regla única para todos. Nunca he sido alguien que necesite diez horas de sueño”, relata sobre aquellas horas previas.
Para llegar a su segunda final de Grand Slam, Stan tuvo antes que dejar por el camino a su buen amigo Roger Federer, superándole en los cuartos de final sin ceder un solo set. Aquel fue el auténtico punto de inflexión para el pupilo de Magnus Norman. “Nunca antes había superado a Roger en un torneo de Grand Slam, así que esa victoria fue muy importante para mí en cuanto a confianza. La noche antes de las final me sentí feliz por haber llegado hasta allí, estaba muy relajado. Antes del partido sí me puse un poco más nervioso, pero empecé a recordar todas las finales de Roland Garros que había visto desde niño, recordé que aquel era mi sueño. Extrañamente, justo cuando Novak estaba sirviendo para ganar el primer set, fue cuando comencé a sentirme realmente bien. Empecé a jugar al límite y desde ese momento ya no frené”.
Ahora ya ha pasado mucho tiempo desde entonces, los momentos felices quedaron en los libros y los malos llegaron para poner a prueba al de Lausana. Una operación de rodilla le tuvo en el dique seco unos cuantos meses, poniendo en seria duda si podría seguir compitiendo, hasta que los últimos meses de 2019 nos confirmaron que sí. Un caso parecido al de Andy Murray. “Sé que cuando el cuerpo de Andy vuelva a estar bien y le permita trabajar, volverá a ser muy bueno. Antes de lesionarse ya se estaba volviendo un jugador mucho más agresivo, no solo confiaba en su tremenda defensa, algo que pude presenciar en primera persona en la final de Amberes. Cuando me ganó en París, fue exactamente lo mismo”, apunta.
Ya solo falta que termine esta cuarentena y que los torneos se pongan de acuerdo para que el talento de Wawrinka y del resto de sus compañeros puedan volver a nuestras pantallas. ¿Cuándo será eso? “No tengo la respuesta, la verdad, pero estoy trabajando para volver a jugar en el mes de septiembre. Creo que los eventos europeos de tierra batida pueden celebrarse, también Roland Garros. Con el US Open tengo más dudas, ahora mismo nadie sabe lo que sucederá”.