Ya todos conocemos de sobra a Johanna Konta. La tenista británica tiene condiciones más que de sobra para triunfar sobre cualquier superficie, y plantarse en las rondas finales en los torneos importantes. Con una gran movilidad, saque muy aseado y volea notable son algunos de los ingredientes que convierten a la británica en una consumada especialista en torneos de alto calibre. Tras un exitoso paso por Roland Garros y Wimbledon, Konta espera poder llegar bien físicamente al Open de Australia y dar la sorpresa.
Es seria duda para disputar el próximo Open de Australia 2020: "Tengo molestias notables en mi rodilla y la verdad es que no me he dado ningún plazo para volver. Lo haré cuando esté al 100% lista. Esperemos que sea en el torneo de Brisbane, pero si no es así, será cuando sea. También tengo en mente poder jugar en Adelaida y obviamente el Open de Australia, pero para jugarlo necesito escuchar a mi cuerpo. Definitivamente, he reservado ese vuelo, pero no voy a forzar ningún tipo de situación si no estoy lista. Tengo esperanza, pero hasta el último momento toca esperar", manifestó la jugadora británica en The Guardian.
Todo un año con molestias: "Esta lesión de rodilla la llevo arrastrando desde la primera semana del año, en Brisbane cuando gané a Stephens. Luego las molestias me impidieron poder estar al máximo nivel en Sydney y Australia, donde disputé un partido larguísimo ante Garbiñe. Junto al resto de equipos médicos y fisios, he manejado bien la lesión durante todo el año, algo muy complicado, ya que hubo momentos donde el dolor era notable y otros que no lo era tanto".
Sus derrotas en la final de Roma y semifinales en Roland Garros: "Caer en la final de Roma ante Pliskova no fue una decepción. La derrota que sí me afectó muchísimo y que me costó mucho digerir y avanzar fue la de Roland Garros ante Vondrousova. Tuve una oportunidad única de poder acceder a una final de Grand Slam, pero finalmente mi rival fue superior a mí y se llevó la victoria. Espero la próxima vez que tenga una situación parecida, pueda tener opciones de poder ganar y clasificarme".
Decidió poner punto y final a su temporada tras el US Open: "Tras caer en Flushing Meadows decidimos parar unas semanas para ver como evolucionaba mi rodilla. Me hicieron más pruebas y vieron que tenía como una especie de tendinitis. Tomé la decisión de tomarme un tiempo para hacer rehabilitación y así reaparecer en Moscú y Zhuhai. Finalmente decidí no forzar y tomarme unas merecidas vacaciones con la finalidad de llegar a este comienzo de temporada mejor físicamente. Veremos si este tiempo ha servido", concluyó.

