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Berrettini: "En el partido ante Nadal aprendí más que contra Federer"

El italiano es el número 8 de la Race y habla en una entrevista de su 2019 y las opciones de clasificar a Londres. "Me resulta extraño incluso pensar en ello", afirma.

Puede que Matteo Berrettini haya sido la gran revelación del circuito esta temporada, si no contamos con un Daniil Medvedev que ya el año pasado empezó a mostrar cositas que definitivamente hemos visto este año. El italiano de 23 años comenzó el año en el puesto 54 del ranking y llegó incluso a disputar un Challenger en el primer trimestre, al ver que los resultados no le llegaban. En Budapest se destapó con final y título y a partir de ahí, 29 victorias en 37 partidos, con otro título más y semifinales en el pasado US Open.

Actualmente, es el número 8 en la Race y sueña con mantener esa plaza y poder estar en las Nitto ATP Finals de Londres. Matteo ha concedido una entrevista para Sky Sport, donde habla de cómo está viviendo este momento, donde se muestra con un nivel de confianza brutal, habiendo vivido historias geniales para poder contar.

Qué ha cambiado en él. "No lo sé. A veces llamo a Vincenzo (Santopadre) y le digo: '¿Qué ha pasado?'. Cada partido mejoraba el nivel. Necesito todavía un poco de tiempo para comprenderlo".

Cómo surgió su pasión por el tenis. "He tenido suerte porque mis padres siempre estaban en un Club por lo que he nacido con una raqueta en la mano. Ellos jugaban y juegan a todas horas. Para mí, ha sido muy fácil. De pequeño es cierto que hice también judo o jugué al fútbol, pero el tenis me cautivó y perdí la pasión por los otros deportes. Sería porque lo hacía solo y me lo gestionaba todo yo. Si perdía o ganaba, era por mérito mío. Ahora se ha convertido en mi trabajo, pero antes de todo es una pasión".

Su trabajo junto a Vincenzo Santopadre. "Hace ya 10 años que estamos juntos. Ha conseguido mantenerme con los pies sobre la tierra. Era un chico muy loco y ha logrado mantenerme en calma en la tempestad. Siempre me dijo que era importante ir al colegio y que hiciera las cosas que hacían los niños. Me decía que no tuviera prisa porque la carrera de un tenista es larga".

Su 2019, un año de locura para él. "En Australia hice un buen partido contra Tsitsipas, que perdí en cuatro sets. Pero la primera verdadera alegría fue en febrero en Copa Davis ante la India. Es algo que me llevaré siempre dentro. Luego, en Roma, llegué con confianza. En los partidos ante Pouille y Zverev, recuerdo la central hasta arriba".

Su torneo de Wimbledon. "Llegué al torneo con confianza. Me llevaré para el recuerdo los cuatro partidos, incluida la derrota contra Federer. Cada encuentro tuvo algo especial. Con Baghdatis, sabía que era su último torneo. Era extraño, de pequeño veía sus partidos. Me emocioné al final cuando todos aplaudían y él regalaba sus cosas".

Su partido en Wimbledon contra Federer. "Llegué con energía y con muchas expectativas y confianza, pero físicamente empecé a resentirme. Probablemente, habría perdido igual con él pero me superó físicamente. Podría haber estado más preparado, pero así son las cosas. Fue un encuentro del que aprendí mucho y me llevaré por siempre".

Lesión y preocupación en verano, antes del US Open. "Me lesioné el tobillo después de Wimbledon y llegué al US Open sin expectativas. Cuando peor estuve fue después del partido con Gasquet. El partido que mejor recuerdo me dejó fue el de Monfils, en cuartos. Aún se me pone la piel de gallina. El encuentro ante Nadal, al igual que sucedió con el de Federer, me enseñó mucho. Quizá en el partido ante Rafa aprendí más, porque por set y medio le jugué de tú a tú".

Sus opciones de cara a clasificarse para Londres. "Es un torneo importante, de locos. Me parece extraño decirlo o incluso hablar de ello, pero estoy en la quema. ¿Por qué no? Yo sueño con ello pero aunque no lo logre, igualmente habrá sido una temporada de locos".