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Andreescu, la bandera de Canadá
La última campeona del US Open fue recibida en su país como una auténtica estrella. “Se ha convertido en una inspiración para jóvenes y adultos”.
Más de 100.000 personas llenaron la plaza del centro de Ontario el pasado domingo para recibir a su última estrella. Una mujer, de tan solo 19 años a la que, seguramente, hace doce meses resultara desconocida para la mitad de los presentes. Pero la vida puede cambiarte en poco tiempo y eso lo puede confirmar desde la experiencia Bianca Andreescu, última campeona del US Open. La jugadora canadiense sacó su lado más patriótico ante su gente y celebró el mayor éxito de su carrera –hasta el momento– por todo lo alto. Además, según se comentó entre las instituciones, es cuestión de poco tiempo que la tenista cuente con una calle con su nombre: ‘Andreescu Way’.
“Soy una canadiense orgullosa de representar a este país en todo el mundo, me siento muy honrada de celebrar este momento con todos ustedes. Si yo pude hacerlo, Si Serena pudo hacerlo, Si Roger pudo hacerlo, si los Raptors pudieron hacerlo, entonces tú también puedes hacerlo”, expresó la nueva Nº5 del mundo ante las masas en declaraciones recogidas por la CBC. Ella, que tuvo sus años de conexión con Rumanía, donde tuvo que irse con sus padres cuando tenía 7 años, volvió más tarde a su querido Canadá para empezar a escribir su historia dentro de las pistas.
Justin Trudeau, líder liberal federal de la región y uno de los políticos más reconocidos, no dudó en definir la importancia que ha ganado Andreesu en apenas dos semanas. “Creo que lo que ha conseguido para este país ha sido algo genial. Ella es una inspiración para todos los canadienses, ya sean jóvenes o viejos. Pero, para ser sincero, especialmente para los jóvenes canadienses. Bianca demostró que los jóvenes, si se lo proponen, pueden hacer cualquier cosa”, remarcó.
Tampoco se quedó corto en halagos el actual alcalde de Toronto, John Torym, quien además se ha dedicado todos estos días a piropear a la canadiense a través de Twitter con mensajes muy especiales. “Una cosa es ganar un campeonato deportivo importante, pero es que esto puede ser el mayor logro deportivo en la historia de Canadá. Además, por la manera en que lo ha hecho. Se trata sobre todo de cómo manejó la victoria, nos enorgulleció por completo a todos los canadienses”, celebró.
Bouchard se quedó a las puertas, Raonic tampoco pudo rematar la faena. Quizá ahora los focos estuvieran puestos en Shapovalov o Aliassime, pero ninguno de ellos ocupará el lugar en la historia que ya tiene ganado Andreescu. La primera campeona canadiense individual de Grand Slam demostró la cantidad de cartas que posee ahora mismo el país soberano de América del Norte. “Desde la victoria de Bianca, hemos estado inundados de consultas alrededor de todo el país, provenientes de personas de todo tipo de edades y de diversos orígenes. Nos consultan desde las grandes ciudades, desde las pequeñas comunidades, todos ellos querían saber cómo y dónde podían comenzar a jugar a tenis”, declaró Jennifer Bishop, presidenta de Tennis Canada. Y ahí está precisamente el mayor triunfo de Bianca. No en lo que ha ganado, sino en lo que puede generar a partir de ahora.