Ganar partidos sin tener que desplegar una gran versión es algo que caracteriza a los mejores del mundo y Juan Martín Del Potro pertenece a ese selecto grupo por derecho propio. El argentino tiene muchas esperanzas puestas en esta gira sobre hierba, después de quitarse el óxido sobre tierra batida, afrontando la gira sin ningún tipo de presión y jugando muy buenos partidos que le han situado en el disparadero una vez más. El enésimo resurgimiento de Juan Martín puede verse confirmado en una superficie donde su tenis alcanza una gran peligrosidad. El ATP 500 Queen´s 2019 supone el inicio de una etapa ilusionante y exigente para el argentino, deseoso de repetir o superar el gran nivel del que hizo gala el pasado año en el All England Lawn Tennis Club. Su puesta de largo ante Denis Shapovalov es halagüeña, venciendo por 7-5 6-4.
Muy meritoria la habilidad natural de la torre de Tandil para desplazarse por una superficie tan compleja como es la hierba. Sus desplazamientos fueron firmes desde el primer momento, golpeó bien apoyado y evitó riesgos innecesarios, sabiendo que para desbordar al canadiense podía jugar con cierto margen. Inteligente en pista y tremendamente atinado al servicio, Del Potro esperó a que la falta de confianza de Shapovalov saliera a relucir y lo hizo en el momento cumbre de la primera manga. Acumular constantes derrotas y encontrarse en un momento de absoluta crisis en cuanto al estilo de juego a seguir fueron una losa demasiado pesada para Denis, que con errores infantiles en el undécimo juego brindó la oportunidad a Delpo de hacerse con el triunfo parcial.
Resulta doloroso ver a un joven tan talentoso como Shapovalov absolutamente perdido. Camina sin rumbo por la pista, transmite falta de seguridad en sus golpes y parece muy tocado a nivel mental. Cavó su propia tumba al dejar escapar su servicio en los primeros compases del segundo set y fue incapaz ni tan siquiera de inquietar al argentino. Tanto es así, que terminó el partido sin una sola oportunidad de rotura. Tuvo mucho que ver en ello el 72% de primeros saques con el que jugó Del Potro, al que tan solo se le escaparon 16 puntos con su servicio en todo el partido. Muy suelto con el drive, sorprendió ver que no ejecutaba casi ningún revés cortado el argentino, sinónimo de lo cómodo que se sintió en todo momento.
Triunfo balsámico e ilusionante para Juan Martín Del Potro. Son muchas sus expectativas en este torneo y, sobre todo, en Wimbledon 2019 por lo que comenzar con tan buen pie se erige en un gran aval para sus intereses. Denis Shapovalov tendrá que cambiar algo de manera radical si no quiere verse atrapado en una profunda crisis existencial. Oportunidad perdida en este ATP 500 Queen´s 2019 en el que el argentino sigue vivo y tendrá como siguiente escollo al ganador del duelo entre Fucsovics y Feliciano.

