Por momento dio la sensación de que Naomi Osaka no iba a poder reconducir lo que estaba pasando en el segundo set. Tras un primer set igualadísimo, que se llevó la número 1, Sara Sorribes se metió en la cabeza de la asiática, esperando su momento, complicando, con bolas muy altas y paralelos muy profundos, y condicionando a una Osaka que se vio muy superada por la discontinuidad que su juego potente ofrecía sobre tierra. Sin embargo, a base de golpes muy directos, fiel a su talento enorme para dirigir la pelota, Osaka logró salir airosa y endosar un 6-0 final a la española (76 36 60).
Una gran Sorribes no puede con Naomi Osaka

