Después de lo visto en la gira de tierra en Sudamérica, Guido Pella apuntaba a ser uno de los hombres a seguir en la gira principal sobre arcilla en Europa. Tras lo visto en Montecarlo, el tenista nacido en Bahía Blanca, hizo buenas las expectativas que se habían puesto sobre él después de llegar hasta cuartos de final poniendo en muy serios apuros a Rafa Nadal en aquél partido, en uno de los más duros que ha tenido el balear sobre tierra en los últimos años. Nos sentamos con él al lado de la piscina del Club y charlamos sobre su gran estado de forma en esta temporada sobre tierra batida, donde está siendo uno de los hombres a seguir.
En primer lugar, Guido, ¿cómo te sientes físicamente después de la paliza que te pegaste en Montecarlo?
No es fácil. Es la primera vez que hago cuartos de final en un Masters 1000 y terminar jugando contra Rafa que es el jugador más físico que hay en el circuito la verdad es que mi físico lo sintió bastante. También al llegar aquí, las condiciones son bastante diferentes. En Montecarlo, jugar al lado del mar se hacía bastante pesado. Aquí desde que llegué llovía y durante mi primer partido de repente salió el sol y las condiciones cambiaron. Creo que he podido adaptarme bien.
Escuché una entrevista a Acasuso, tu entrenador, que decía que le sorprendió lo bien que lo hiciste en la gira de tierra en Sudamérica. No sé si a ti también te sorprendió.
Sí, primero porque no había comenzado bien el año. En Doha me quedé duro de la espalda y no pude jugar. Luego la gira en Australia para mí fue un desastre porque no me pude recuperar bien de esa lesión y repente, llegué a Córdoba y empecé a ganar partidos y a jugar mucho mejor de lo que venía haciendo y a partir de ese momento, obviamente con algunos partidos mejor que otros pero creo que he seguido una línea de nivel muy buena y eso me permitió estar ahora con mi mejor Ranking, ganando más partidos de lo habitual y eso me deja muy tranquilo de que estoy haciendo un gran trabajo.
¿Cómo se siente ganar una final después de las cuatro que perdiste antes?
No sé cuántos jugadores perdieron tantas finales antes de ganar su primer título (risas). Fue algo muy emocionante y eso que yo no soy de emocionarme. Soy una persona que mantiene los sentimientos muy ocultos y la verdad es que cuando gané, fue algo increíble. Por eso más que nada, porque había perdido cuatro finales y en la cuarta estuve set y break arriba y me había asustado bastante. Pensé realmente que ese iba a ser mi final para ganar un torneo ATP pero luego llegó Sao Paulo muy rápido y eso me sacó una mochila muy pesada de encima y ahora estoy disfrutando mucho más que antes puesto que ya gané el título que quería y ahora estoy más relajado sin tanta presión.
Acasuso decía que quería que te creyeras de verdad que podías plantarle cara a los mejores. Después de esa gira y lo ocurrido en Montecarlo, ante Nadal, ¿te lo crees más?
Sí, hablo mucho de eso con él. Yo le había ganado a muchos buenos jugadores pero cuando me tocaba jugar ante Top 5 como Rafa, Nole o Roger me sentía muy lejos y me era muy difícil sacar cosas positivas en ese momento. En Montecarlo entré con una cabeza diferente. Hice muy buen partido. Sentí la presión cuando iba 4-1 arriba. Rafa es Rafa y a partir de ahí hizo un partido muy bueno. Me sacó todas las opciones que tenía pero creo que es el primer partido que cuando salgo, siento que estoy más cerca. Voy a seguir trabajando para seguir acercándome a ellos.
¿Qué aprendiste de aquél partido?
Mucho. Cómo se dio cuando le quebré por segunda vez y me puse 4-1. El 99% de los jugadores ese set ya no te lo juegan y Rafa estaba como si él fuera 4-1 arriba. Eso me sorprendió un poco. Cuando me ganó ese set 7-6, sentí esa presión de decir estuve a nada de ganarle un set y desgastarlo y de repente me encontré set abajo ante un Nadal con mucha confianza, pegándole muy duro a la pelota y mñas metido dentro de la cancha y se aprende a que uno debe estar siempre ahí, siempre a full y tratar de aprovechar las opciones que se tiene, que no son muchas y estar todo el tiempo en el partido.
¿Fue uno de los mejores partidos de tu carrera?
Fue un muy buen partido pero no creo que haya sido uno de los mejores. Pero sí obviamente fue un partido donde di un gran nivel si no, no me hubiera podido poner 4-1 arriba pero creo que en los momentos que podría haber hecho una diferencia más, mi juego falló por un poco de presión, por un poco de nerviosismo y eso es lo que no hizo que fuera el mejor partido de mi vida. Cuando terminé, no tuve nada que reprocharme porque creo que hice un gran partido y había aprendido mucho más de lo que había aprendido antes.

¿En qué os habéis centrado Acasuso y tú desde que comenzasteis hace un año?
Desde que arrancamos, lo que noté es que sabe exactamente lo que debo hacer para ser mejor jugador. En este momento, los tenistas siempre podemos mejorar algo pero son detalles. No es que estemos cambiando más la derecha, el revés o el saque, como sí lo haces en otro momento de tu vida. Él lo que me dijo es que tenía que tratar de seguir en esta línea para mejorar, que debía ir por acá y ser más agresivo, haciendo daño con el saque y yo era un jugador al que le daba un poco de miedo eso porque siempre fui más defensivo y de no arriesgar tanto pero desde que me metió eso en la cabeza y lo fuimos trabajando me hice un jugador mucho más agresivo, que confío mucho más en mi tipo de juego y esa es la diferencia.
¿Es probable que la diferencia entre el Top 40, 30 y 20 e incluso un poco más arriba, la principal diferencia la hace más la cabeza que el tenis?
Sí, obviamente. La cabeza es bastante más en el sentido de que uno tiene que creerse que puede estar ahí arriba, de que puede seguir mejorando, de que puede tener semanas malas pero que el nivel ahí está. Que si uno entra en un bache o en un pozo, que eso es algo normal que lo tienen todos los jugadores, ahí está la inteligencia de cada jugador para tratar de salir de ahí lo antes posible y saber que en cualquier momento se va a salir, sino mira Fognini lo que hizo en Montecarlo cuando en el año no venía ganando partidos. Es el claro ejemplo de que todos los tenistas tienen que seguir eso.
No sé si después del título que conseguiste te marcas algún otro objetivo en tu carrera. Algo que quizá sueñes con poder conseguir.
Si te digo la verdad, no hay nada. La realidad es que siempre fui un jugador que me puse mucha presión, que viví el tenis como un gran sacrificio y algo que me hacía mal. Después de ese título, que era realmente lo que yo quería, me dije: 'Ahora que ya lo tenés, tratá de relajarte y tratá de que lo que venga sea solo porque jugaste bien, porque intentaste todo lo que pudiste'. Y creo que voy a seguir en esa línea. Tratando de estar contento, de estar feliz, y ese va a ser mi objetivo. Después, si los resultados siguen acompañándome, bienvenido sea y sino, por lo menos, retirarme y decir que al menos pude disfrutar de tres o cuatro años más de carrera y que no haya sido todo un sufrimiento como hasta hace tres meses.

